Una patrulla de la Policía Municipal de Madrid, destinada en el distrito de Puente de Vallecas, ha procedido a la detención de un hombre de 39 años y nacionalidad española que circulaba con un vehículo sustraído. La intervención, que comenzó como una actuación rutinaria por una infracción de tráfico, acabó destapando un presunto delito de falsedad documental y apropiación indebida al descubrirse que el coche portaba placas de matrícula que no le correspondían.
Los hechos se desencadenaron en la mañana de este martes, 14 de enero, aproximadamente a las 10:00 horas. Una unidad de agentes municipales que patrullaba la zona de Entrevías observó cómo un turismo realizaba una maniobra antirreglamentaria consistente en un cambio de sentido en un lugar prohibido y sin visibilidad en la calle de Concejo de Teverga. Ante el riesgo para la seguridad vial, los funcionarios procedieron a dar el alto al vehículo para identificar al conductor y tramitar la correspondiente propuesta de sanción administrativa.
El número de bastidor reveló la verdadera identidad del coche
Durante la inspección del vehículo, la actitud del conductor y ciertas irregularidades en las placas de matrícula levantaron las sospechas de los agentes. Tras realizar una primera consulta, advirtieron que los datos no cuadraban, por lo que decidieron verificar directamente el número de bastidor troquelado en el chasis. Fue en ese momento cuando el sistema informático policial confirmó que las placas habían sido «dobladas» (sustituidas por otras legales de un coche similar) para evitar ser detectado por los lectores de matrículas.
La base de datos de Tráfico reveló que el automóvil es propiedad de una empresa de rent-a-car (alquiler de vehículos) y que sobre el mismo pesaba una denuncia por robo interpuesta en la localidad de Gandía (Alicante) desde el pasado año 2025. Desde entonces, el coche había estado circulando de forma ilegal eludiendo los controles mediante el uso de la identidad falsa de las placas.
Una supuesta compra en Murcia por 14.500 euros
Al verse descubierto, el conductor, un varón de nacionalidad española y 39 años de edad, intentó ofrecer una explicación a los agentes. Aseguró que no tenía conocimiento de que el coche fuera robado y que lo había adquirido de buena fe en Murcia por un importe de 14.500 euros. Sin embargo, el sospechoso no fue capaz de aportar el contrato de compraventa, ningún recibo del pago ni la documentación del vehículo que acreditara dicha versión.
Ante la falta de pruebas y la evidencia de que el coche figuraba como sustraído, los agentes procedieron a su arresto inmediato. El individuo ha sido puesto a disposición judicial acusado de los delitos de apropación indebida y falsedad documental. Por su parte, el vehículo fue retirado por la grúa municipal a la espera de que la empresa de alquiler propietaria pueda recuperarlo en las próximas horas tras completarse el atestado policial.
