La maquinaria diplomática y organizativa entre España y la Santa Sede trabaja ya a pleno rendimiento para cerrar los flecos de la inminente visita de Robert Prevost, el papa León XIV. Según fuentes próximas a la planificación del viaje, la agenda del Pontífice se concentrará en la segunda semana de junio, estableciendo una estancia estratégica en Madrid entre los días 7 y 9, antes de poner rumbo a Cataluña.
Uno de los puntos más relevantes de la planificación es la elección del estadio Santiago Bernabéu como escenario para una misa multitudinaria. La capital busca aprovechar la reciente remodelación del recinto para albergar un acto de gran calado religioso y social que sería el corazón de la visita de León XIV a Madrid. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha manifestado en diversas comparecencias —la más reciente durante una visita a nuevas promociones de vivienda industrializada en maderas en el distrito de Barajas— que la ciudad posee una «solvencia probada» para estos eventos, evocando el éxito de la JMJ de 2011.
La elección de las fechas no es casual. El aterrizaje del Papa en Madrid coincidiría con el 7 de junio, festividad del Corpus Christi y Día de la Caridad. Esta coincidencia permitiría al Pontífice participar en una de las celebraciones con mayor tradición en España, vinculada además a la labor social de Cáritas, reforzando la imagen del Papa como «referente ético» que defiende el consistorio madrileño.
El eje diplomático: de Roma a Cibeles
La confirmación oficiosa de estas fechas llega tras la audiencia privada que Almeida mantuvo con León XIV en el Vaticano a finales de diciembre. Aunque desde el Ayuntamiento se apela a la prudencia hasta el comunicado definitivo de la Santa Sede, el regidor ha confirmado que el Papa mostró un «interés explícito» por pisar suelo español y que Madrid fuera una parada innegociable.
Para el Ejecutivo local, recibir al Santo Padre supone un espaldarazo a las raíces culturales y cristianas de la ciudad, a la que consideran plenamente capacitada para la logística que requiere un desplazamiento de esta magnitud.
El cierre de la gira en Barcelona
Tras agotar su agenda en Madrid el día 9, la comitiva papal se trasladaría a Barcelona el 10 de junio. El objetivo es presidir un hito histórico en la Sagrada Familia: la inauguración de la Torre de Jesucristo, el punto más alto del templo. Este acto coincide milimétricamente con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto del templo que se encuentra en pleno proceso de beatificación, cerrando así una semana de alto voltaje simbólico para la Iglesia en España.
