El centro penitenciario Madrid VII registró este jueves 15 de enero un importante altercado regimental en su módulo 5. Los disturbios, que se saldaron con cuantiosos daños materiales en las instalaciones y el aislamiento de diez reclusos, se originaron durante una intervención rutinaria de los funcionarios de prisiones para incautar un objeto prohibido.
Los hechos comenzaron cuando los trabajadores del centro ordenaron a un interno que abandonara el módulo tras haberle intervenido un objeto no permitido por la normativa de régimen interior. Según el informe de los hechos, el recluso reaccionó de manera violenta, negándose a acatar las órdenes y profiriendo amenazas contra el personal de servicio. Ante la resistencia activa del interno, un grupo de presos que se encontraba en el comedor del módulo inició una protesta coordinada en su apoyo.
Esta reacción colectiva derivó en importantes destrozos dentro del centro. Los internos implicados rompieron sillas, mesas y papeleras, llegando a lanzar diversos objetos contra los cristales y ventanas que comunican con el patio. La tensión aumentó cuando los reclusos se desplazaron hacia la zona de la cancela del rastrillo, donde continuaron increpando y golpeando las protecciones mientras los funcionarios trataban de completar el traslado del primer interno implicado.
Restablecimiento del orden y medidas disciplinarias
La dirección del centro, incluyendo al director y al subdirector de Seguridad, intervino personalmente durante la tarde para apoyar a la plantilla en las labores de control y facilitar la bajada de los internos al patio. Tras momentos de alta tensión, la situación pudo ser reconducida y el resto de la población reclusa del módulo 5 regresó a sus celdas sin que se produjeran daños personales de gravedad.
Como consecuencia directa del incidente, diez internos han sido trasladados al departamento de aislamiento. La dirección de la cárcel y las autoridades competentes han iniciado los trámites correspondientes para evaluar los daños y determinar las responsabilidades disciplinarias de los implicados en la revuelta.
Reivindicaciones sindicales tras el incidente
A raíz de estos sucesos, la sección de CSIF-Prisiones en Estremera ha vuelto a poner el foco en las dificultades que afronta el personal de Madrid VII. El sindicato ha denunciado un incremento de la peligrosidad en el centro y ha reclamado medidas urgentes para garantizar la seguridad de los trabajadores. Entre sus exigencias principales destacan el refuerzo inmediato de las plantillas, el reconocimiento legal de los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad y la mejora de los medios tecnológicos para impedir la entrada de objetos prohibidos en las instalaciones penitenciarias.
Foto: CCOO Madrid.
