En una comparecencia marcada por la actualidad judicial y parlamentaria, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elevado el tono contra la Fiscalía General del Estado y los grupos de la oposición. Durante su visita a la exposición Des-caradas, la dirigente regional ha solicitado que el Ministerio Fiscal actúe con la misma celeridad en los presuntos casos que afectan al entorno del Gobierno central que en las recientes denuncias contra el artista Julio Iglesias.
Ayuso ha lamentado lo que considera un «desprestigio de la carrera fiscal» sin precedentes, afirmando que la institución ha quedado «totalmente desacreditada». En referencia a la investigación abierta contra Julio Iglesias por presuntos delitos sexuales y de trata, la presidenta ha pedido coherencia: «Espero que la Fiscalía sea igualmente diligente a la hora de investigar todos los presuntos abusos que ha habido en el seno de la Moncloa y de tantos gobiernos del Partido Socialista».
La presidenta ha reiterado que no participará en el «linchamiento» mediático del cantante, insistiendo en que la prioridad política debería centrarse en las imputaciones de Begoña Gómez, el hermano del presidente y el papel del Fiscal General.
Pulso parlamentario: «Preguntas que la Mesa no puede recoger»
En respuesta a las recientes sentencias del Tribunal Constitucional sobre el bloqueo de iniciativas en la Asamblea de Madrid, Ayuso ha defendido la gestión de la Mesa. Ha asegurado que su Ejecutivo es el que más se somete al control parlamentario, destacando que de las casi 65.000 iniciativas de la legislatura, solo una mínima parte está bajo revisión del Constitucional.
Para justificar el rechazo de ciertas propuestas, la presidenta ha calificado de «absurdas» algunas de las cuestiones planteadas por la oposición. Entre ellas, ha citado ejemplos como preguntas sobre «medidas para mitigar el malestar masculino», la supuesta relación entre la «tauromaquia y la sequía» o el presunto uso de fondos públicos para «comprar televotos en Eurovisión a favor de Israel». Según la presidenta, la oposición utiliza estas tácticas para «multiplicar preguntas que no tienen encaje ninguno».
El pacto con el PNV y la «nación paralegal»
Finalmente, Ayuso ha calificado de «corrupción de Estado» la cesión de cinco competencias al PNV a cambio del apoyo a los Presupuestos Generales. En clave territorial, ha insistido en que el modelo de financiación autonómica negociado con el independentismo es un «chantaje» y un «robo» que busca «fabricar una nación paralegal» y una «República Federal Plurinacional», perjudicando directamente a la región de Madrid.
