La seguridad en los locales de ocio y restauración de la ciudad de Madrid vuelve a estar bajo el foco institucional. El Gobierno municipal, liderado por José Luis Martínez-Almeida, ha confirmado que trabaja a contrarreloj para restringir el uso de pirotecnia en espacios cerrados tras el grave suceso ocurrido la madrugada del pasado domingo en el restaurante ‘Fanático’, situado en el Paseo de la Castellana. Lo que pretendía ser un espectáculo musical con bengalas derivó en un incendio que forzó el desalojo de cientos de personas y que ha despertado los peores fantasmas de la memoria reciente madrileña.
Los hechos se produjeron en torno a las 00:30 horas, en un momento en que el establecimiento registraba un lleno absoluto. Durante el transcurso de un show que incluía el uso de bengalas de mano, una de las chispas entró en contacto con la vegetación ornamental —presuntamente artificial— que decoraba las proximidades de una de las salidas. En cuestión de segundos, el fuego se propagó por las plantas, generando llamas de más de dos metros de altura que llegaron a lamer el techo del local ante el pánico de los comensales.
Aunque el personal del restaurante intervino de inmediato con extintores químicos y logró sofocar el foco principal en menos de diez segundos, la acumulación de humo y el polvo de los extintores hicieron que el aire resultara irrespirable. Esto obligó a una evacuación precipitada hacia la Castellana. Mientras la empresa califica el desalojo de «preventivo y ordenado», numerosos clientes han denunciado a través de testimonios y redes sociales una gestión «deficiente» y una supuesta falta de atención por parte de los responsables del local una vez en el exterior.
Controversia por la falta de aviso a los servicios del 112
Uno de los aspectos que más ha indignado a los afectados es la aparente gestión interna de la crisis sin contar con los servicios públicos de socorro. Desde Emergencias Madrid se ha confirmado que no hubo aviso alguno al 112, por lo que ni el SAMUR-Protección Civil ni los Bomberos del Ayuntamiento fueron activados para revisar la estructura del local o atender posibles crisis de ansiedad. De hecho, la primera patrulla policial no llegó al lugar hasta casi una hora después del incidente (cerca de la 01:30 horas), y lo hizo alertada por las llamadas particulares de los propios clientes.
El precedente de Manuel Becerra: una sombra que sigue presente
Este suceso en la Castellana no es un hecho aislado y ha reactivado el trauma colectivo vivido hace apenas un par de años. Resulta imposible no vincular este incidente con la tragedia ocurrida en la plaza de Manuel Becerra, cuando un incendio originado por el flambeado de una pizza en el restaurante ‘Burro Canaglia’ se saldó con un desenlace fatal. Aquel siniestro, que mantuvo a la ciudad en vilo durante semanas, se cobró finalmente la vida de varias personas, confirmándose meses después que moría una de las heridas críticas que permanecía hospitalizada tras las graves quemaduras sufridas.
Aquel caso marcó un antes y un después en la vigilancia de los materiales ignífugos en la capital, y el conato en ‘Fanático’ demuestra que, a pesar de las inspecciones, el uso de fuego en entornos con alta densidad de personas sigue representando un riesgo crítico que el Ayuntamiento ya no está dispuesto a tolerar.
Inma Sanz anuncia mano dura en la nueva Ordenanza
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad, Inma Sanz, ha sido tajante al respecto. El Consistorio ya ha solicitado un informe detallado de lo sucedido en la Castellana y ha avanzado que el borrador de la nueva Ordenanza de Prevención de Incendios está en una fase de desarrollo muy avanzada. La intención de Cibeles es clara: legislar para que el uso de bengalas y otros elementos pirotécnicos quede prohibido en la hostelería generalista.
«El camino hacia la prohibición parece inevitable», ha asegurado Sanz, subrayando que no se puede poner en peligro la seguridad de los ciudadanos por motivos estéticos o de espectáculo en salas que no están preparadas para albergar fuego real. Por su parte, el grupo hostelero propietario del local ha reaccionado prohibiendo de forma definitiva el uso de cualquier material inflamable en todos sus establecimientos de la capital.
Seguridad frente a espectáculo
Madrid se enfrenta ahora al reto de equilibrar su pujante oferta de ocio y «dinner shows» con la seguridad más estricta. El incidente del pasado domingo, aunque afortunadamente se saldó sin heridos, ha servido como el último aviso para que la administración acelere un marco normativo que impida que una chispa vuelva a poner en riesgo la vida de los madrileños. La inspección municipal intensificará los controles sobre los materiales decorativos en el eje de la Castellana y los distritos centrales para garantizar que los certificados de protección contra el fuego sean algo más que un simple trámite administrativo.
