El Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid (SUMMA 112) y el servicio municipal de SAMUR-Protección Civil han desplegado un amplio dispositivo de emergencia en la estación de Madrid-Puerta de Atocha para recibir a los grupos de pasajeros que han ido llegando a la capital tras el gravísimo accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba. Desde las 04:30 horas de la madrugada de este lunes, los equipos sanitarios han permanecido a pie de vía para atender a los viajeros que han sido trasladados en autobuses desde el lugar del siniestro.
Los efectivos del SUMMA 112 y SAMUR-Protección Civil han prestado atención a un total de 9 familias con 25 asistencias sanitarias y psicológicas, con 4 traslados leves a centros hospitalarios, que presentaban diversas afectaciones tras la colisión. La inmensa mayoría de estas intervenciones han requerido asistencia psicológica especializada debido a cuadros de ansiedad y shock emocional derivados de la magnitud del accidente. Algunas personas presentaban una lesiones físicas de carácter leve, como el caso de un esguince.
Para garantizar una cobertura integral, el SUMMA 112 ha desplazado a la estación madrileña tres unidades asistenciales médicas, un psicólogo de guardia, un supervisor y dos ambulancias. Este equipo de profesionales continúa trabajando en el lugar junto a efectivos del SAMUR, Cruz Roja y los psicólogos activados por las operadoras Adif, Renfe e Iryo. De forma paralela, se están realizando intensas labores de coordinación en el Centro de Atención a Familiares y Víctimas que se instaló en Atocha desde la pasada noche, donde personal de Protección Civil y Emergencias presta apoyo constante a los allegados de los viajeros.
Este despliegue asistencial en Madrid es la respuesta de urgencia a la tragedia ocurrida este domingo en la Línea de Alta Velocidad Madrid-Andalucía, que se ha cobrado la vida de 39 personas. El accidente se produjo cuando el tren de Larga Distancia de Iryo que cubría la ruta Málaga-Atocha descarriló en los desvíos de entrada de la estación de Adamuz e invadió la vía contigua, por la que circulaba en ese instante el tren Alvia con destino Huelva, que también terminó descarrilando.
El brutal impacto entre ambos convoyes ha provocado una de las mayores catástrofes en la historia del ferrocarril en España, dejando un escenario de devastación que ha obligado a la movilización de recursos de emergencia de múltiples comunidades autónomas y a la suspensión total de la circulación ferroviaria entre Madrid y el sur peninsular.
