Los investigadores de la Policía Nacional han logrado avances significativos en el caso del ataque sufrido por una joven en el distrito madrileño de Moratalaz, quien fue retenida contra su voluntad y golpeada con extrema dureza. Aunque ya se ha producido una detención y las dos principales sospechosas están plenamente localizadas por los agentes, estas últimas aún no han sido arrestadas. El móvil de la agresión apunta a una supuesta infidelidad con el esposo de una de las atacantes, una acusación que la víctima desmiente tajantemente.
El conflicto se gestó días antes de la agresión física a través de un hostigamiento continuado en la red social TikTok. La joven denunció haber recibido múltiples mensajes intimidatorios por parte de personas vinculadas a las agresoras, quienes la señalaban falsamente de haber mantenido una relación sentimental con el marido de una de ellas. Esta tensión culminó cuando la víctima fue interceptada en plena calle en el distrito de Vallecas por dos mujeres.
Para evitar que los testigos pudieran socorrerla, las asaltantes la introdujeron a la fuerza en el compartimento del maletero de un coche. Bajo esta situación de cautiverio, fue trasladada hasta un domicilio ubicado en el complejo de «El Ruedo», en el distrito de Moratalaz, lugar donde se produjo el ensañamiento físico.
Agresión en el domicilio y huida tras el auxilio de un vecino
Una vez dentro del inmueble, la víctima fue obligada a desnudarse y sometida a una serie de golpes constantes. Según el relato policial, recibió patadas y puñetazos dirigidos a la cabeza y la zona costal, siendo además proyectada violentamente contra una de las puertas de la vivienda mientras sus captoras le recriminaban la supuesta infidelidad. El calvario continuó hasta que las agresoras decidieron sacarla del piso, apenas cubierta con una bata y en ropa interior, con la intención de introducirla de nuevo en el vehículo.
En un descuido de las mujeres durante el traslado al coche, la joven logró zafarse y escapar a la carrera. La intervención de un ciudadano que se encontraba en las inmediaciones y que acudió en su ayuda fue determinante para que las agresoras desistieran de su persecución y huyeran rápidamente del lugar. Tras ser auxiliada, la joven regresó a su domicilio en Villa de Vallecas y acudió a un centro médico para tratar sus lesiones. Al día siguiente, formalizó la denuncia en comisaría, reiterando ante los agentes que las acusaciones de las agresoras carecen de cualquier fundamento.
