El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en diciembre a 65.082 hogares en los que viven 199.934 personas, según la última estadística publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). En el último año, el número de hogares con prestación se ha visto incrementado en un 19,77% por encima de la media nacional y el número de prestaciones ha crecido en 10.741 prestaciones en la Comunidad de Madrid.
La ratio de beneficiarios por prestación no ha variado en términos interanuales, ya que sólo ha habido un incremento de un 0,01 % y ha bajado respecto al mes de noviembre que había tenido una leve subida de 0,01. La nómina de diciembre ha ascendido en relación con diciembre del pasado año, pasando en Madrid de casi 34 millones a más de 40 millones; mientras, ha subido en 1,83 millones con respecto al mes de noviembre de 2024 en la comunidad madrileña.
En cuanto a la media mensual por hogar, la variación interanual a nivel nacional aumenta en la mayoría de las Comunidades, salvo en Madrid, Navarra y algunas provincias de Castilla y León o la Comunidad Valenciana. Tanto por las características de los titulares como de los beneficiarios, podemos decir que el IMV tiene un marcado perfil femenino, donde el 69,20% de los titulares (45.038) y el 41,3% de los beneficiarios son mujeres, una cifra muy similar a la media nacional que se sitúa en 53%. En concreto, la prestación llega 108.364 mujeres en la comunidad. La cuantía media de la prestación es de 560,77 euros al mes por hogar, siendo la media 483,08.
La cuantía mensual por beneficiario en Madrid llega a 182,54, casi 2,5 euros menos que el pasado año. Siendo la media 14158,19 a nivel nacional. El Principado de Asturias es la Comunidad que cuenta con una prestación por beneficiario mayor 249,45.
Las prestaciones acumuladas desde el inicio de esta ayuda en 2020 son de 97.452, en Madrid, de las cuales 21.783 ha llegado a unidades de convivencia de un solo adulto, mientras 61.700 tenían algún menor a su cargo. Mientras los beneficiarios desde 2020 por la protección del IMV han llegado a 294.614 beneficiarios, de los cuales casi el 45% han sido menores.
Protección reforzada a la infancia
El Ingreso Mínimo Vital constituye una herramienta esencial en la lucha contra la pobreza, especialmente la infantil, ya que incrementa la cuantía de la prestación en función del número de menores de la unidad de convivencia. Actualmente, a nivel madrileño el 41,3% de los beneficiarios son menores de edad, lo que supone 82.576 niños, niñas y adolescentes protegidos por esta prestación.
El Ingreso Mínimo Vital y los jóvenes
La media de edad de los beneficiarios del IMV en Madrid es de 28,50 años, lo que supone un importante sostén para los jóvenes en situación de exclusión. Si exceptuamos a los titulares del IMV, la edad baja a casi 20 años, lo que supone un descenso en la edad en relación con el mes de diciembre.
En este sentido, se han ido incorporando mejoras dirigidas a facilitar las condiciones a su acceso. Por ejemplo, pueden solicitar la ayuda personas mayores de 18 años o menores emancipados con hijos o hijas a cargo. Y se ha reducido el período de vida independiente para los jóvenes menores de 30 años, de 3 a 2 años.
El Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI)
El CAPI puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. Así, además de proteger a familias en situación de pobreza severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas. Por ejemplo, puede solicitarlo una familia de dos adultos y dos menores con ingresos de hasta 3.755 euros al mes, lo que amplía significativamente el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil, reforzando la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo.
