El Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea de Madrid, liderado por Isabel Pérez Moñino, ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) con el objetivo de frenar la implantación obligatoria de la baliza V16 y proteger el uso de los tradicionales triángulos de emergencia. La formación busca que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso presione al Ejecutivo central para evitar lo que consideran «cargas adicionales» para los conductores y empresas madrileñas.
Dudas sobre la eficacia técnica y seguridad
El primer punto de la propuesta exige suspender la obligación del dispositivo luminoso hasta que se presenten estudios técnicos y forenses independientes que demuestren su efectividad real bajo condiciones climatológicas adversas. Vox defiende que debe seguir permitiéndose el uso de los triángulos de señalización en caso de avería o accidente.
Asimismo, la iniciativa pone el foco en la integridad de los ocupantes. Vox insta a que ninguna normativa de seguridad vial incentive a los conductores a permanecer en el interior del vehículo, una práctica que, según la PNL, contradice los protocolos actuales de prevención de riesgos en carretera.
Renovación del parque móvil «sin ideología»
Más allá de la señalización, la propuesta de Vox incluye un bloque de medidas económicas para el sector de la automoción:
- Ayudas directas: El grupo solicita impulsar subvenciones para que familias y empresas puedan renovar sus vehículos.
- Neutralidad tecnológica: Exigen que estas ayudas garanticen la convivencia de motores de combustión, híbridos y eléctricos, rechazando lo que califican como «imposiciones ideológicas».
- Reducción de costes: La PNL demanda el cese de normativas que impongan gastos extra a los hogares españoles en un contexto económico complejo.
Con esta iniciativa, Vox traslada al Parlamento autonómico el debate sobre la seguridad vial y el modelo de movilidad, centrando su discurso en la libertad de elección tecnológica y la defensa de la economía familiar frente a las nuevas obligaciones regulatorias de la DGT.
