Este lunes, 12 de enero, a las 10:00 horas, la Sección 30 de la Audiencia Provincial de Madrid dará comienzo al juicio con jurado popular contra J. E. E. M., el joven de 22 años acusado de acabar con la vida de O. J. A. G., de 26 años y nacionalidad venezolana, durante una fallida compraventa de un teléfono móvil en julio de 2024.
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos comenzaron la madrugada del 2 de julio de 2024. El acusado y la víctima se citaron inicialmente frente a la Estación de Atocha para negociar la venta de un terminal Apple. Ambos se desplazaron en un vehículo Tesla Model 3, propiedad de la empresa de alquiler Europcar, conducido por el acusado, hasta las inmediaciones de la estación de Renfe de Santa Eugenia, en el distrito madrileño de Villa de Vallecas.
Tras una hora de gestiones en la Avenida de Santa Eugenia nº 1, el acusado aprovechó que la víctima se encontraba fuera del coche y el teléfono en el interior para introducirse sorpresivamente en el automóvil y arrancar, intentando huir sin abonar el precio pactado.
La agresión: arrastrado y empotrado contra el mobiliario
Al percatarse de la huida, O. J. A. G., de 26 años y nacionalidad venezolana, se agarró al asiento delantero izquierdo del Tesla intentando que el acusado se detuviera. Según el Fiscal, J. E. E. M., lejos de frenar, dirigió el vehículo deliberadamente contra una señal de tráfico y una farola situadas sobre la acera con la finalidad de que el vendedor impactara contra ellas y soltara el coche, aceptando la posibilidad de que el resultado de dicha acción produjera la muerte de la víctima.
Como consecuencia del golpe, el joven sufrió un traumatismo torácico abdominal severo que provocó el estallido del hígado, rotura de ambos riñones y glándulas suprarrenales, estallido de la vejiga y hemoneumotórax bilateral, lo que le causó la muerte casi inmediata.
Huida y entrega en comisaría
El acusado continuó su huida a gran velocidad hasta la calle Castrillo de Aza, donde impactó contra dos vehículos perfectamente estacionados: una furgoneta Mercedes Vito y un Volkswagen Golf. Tras el choque, abandonó el coche accidentado y huyó a pie con el teléfono móvil robado. El acusado, que carece de antecedentes penales según el registro judicial, se entregó posteriormente en la Comisaría de Policía, permaneciendo en prisión provisional desde el 4 de julio de 2024.
Petición de penas e indemnizaciones
La Fiscalía califica los hechos como un delito de homicidio (por el que pide 12 años de cárcel) y un delito de robo con violencia (3 años y 6 meses). Además, solicita una indemnización de 100.000 euros para los padres de la víctima y el pago de los daños materiales de los vehículos afectados, declarando responsables civiles subsidiarios al arrendatario del coche y a la empresa Europcar.
