El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha la maquinaria diplomática ante los indicios de que el papa León XIV incluya a la capital en su agenda para el próximo mes de junio. Esta posibilidad ha cobrado fuerza tras las declaraciones del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien ha revelado detalles de la audiencia privada mantenida con el Santo Padre en la Santa Sede a finales de diciembre.
Durante la recepción, el primer edil madrileño trasladó una invitación formal al Pontífice. Si bien Almeida ha pedido cautela hasta que la Santa Sede emita un comunicado oficial, ha destacado la predisposición mostrada por León XIV. El alcalde asegura que, aunque no hubo un compromiso firme, el Papa manifestó un interés explícito por visitar España y subrayó su voluntad de que Madrid sea una parada obligatoria en ese hipotético desplazamiento.
«Se percibió un deseo real de venir a España y, por supuesto, de pasar por Madrid», ha señalado el regidor este miércoles durante su visita a Iberia Loreto 1, la primera promoción de viviendas públicas que la empresa municipal ha construido íntegramente con sistemas industrializados en madera. Almeida ha descrito al actual líder de la Iglesia católica como «un referente ético indispensable en los tiempos actuales».
El precedente de la JMJ y el legado cultural
En un acto celebrado en el distrito de Barajas —donde se presentaba una nueva promoción de viviendas industrializadas—, Almeida insistió en que la ciudad está plenamente capacitada para organizar un evento de esta magnitud. El alcalde recordó el éxito de la Jornada Mundial de la Juventud de hace quince años y la cálida acogida brindada a anteriores pontífices como prueba de la solvencia de la capital.
Para el Gobierno municipal, esta visita tendría un significado especial debido a la estrecha relación de Madrid con sus fundamentos cristianos. «Somos una ciudad orgullosa de sus raíces y del peso de la cultura cristiana en nuestra historia», manifestó Almeida, reiterando que la capital espera con entusiasmo la confirmación de junio para recibir al papa León XIV «con la mayor hospitalidad posible».
