Los sindicatos con representación en SAMUR-Protección Civil (CSIF, UGT, CSIT-UP, CCOO y CITAM) han emitido un comunicado conjunto para denunciar la grave agresión sufrida por dos profesionales durante la pasada noche de fin de año en el distrito de Usera. Según detallan las organizaciones, el incidente se produjo cuando una ambulancia acudió para asistir a una joven en estado de embriaguez. A su llegada, los trabajadores fueron rodeados y recriminados por una supuesta tardanza en la asistencia, que los sindicatos estiman en 16 minutos.
Las consecuencias físicas para los sanitarios han sido calificadas como «desoladoras» por las secciones sindicales: Primer sanitario: Sufrió la fractura de los huesos propios de la nariz tras recibir un cabezazo, lesión que requiere intervención quirúrgica. Además, fue pateado en el suelo, lo que le ocasionó lesiones graves en la rodilla y múltiples contusiones.
Segundo sanitario: Presenta una conmoción y diversas contusiones tras recibir varios golpes en la cabeza. Aunque la Policía logró detener a uno de los presuntos agresores e identificar a otros participantes, los sindicatos subrayan que el daño físico y psicológico es ya «irreparable».
Falta de medios y antecedentes graves
Las organizaciones recalcan que no se trata de un hecho aislado, sino de una escalada de violencia alarmante. Denuncian que en los últimos dos meses se han registrado otras dos agresiones distintas y que, hace apenas un mes, tres trabajadores fueron encañonados con un arma de fuego real durante una intervención. Asimismo, advierten que es cada vez más frecuente que los pacientes porten y amenacen con armas blancas.
El comunicado vincula directamente el aumento de los tiempos de respuesta con un problema organizativo y la falta de cobertura en bases críticas como la Base 9 (Usera), la Base 20 (Pueblo de Vallecas) y la Base 17 (Vicálvaro), cuyos equipos operativos no estarían completos al ser destinados a otros servicios.
Exigencia de responsabilidades al Ayuntamiento
Los sindicatos acusan al Ayuntamiento de Madrid de «negligencia política» y «pasividad», afirmando que el Consistorio ha sido advertido repetidamente sobre la precariedad del servicio. Según los representantes de los trabajadores, la administración municipal ha restado importancia a las advertencias, anteponiendo la «imagen institucional a la seguridad real de la plantilla».
Ante esta situación, el colectivo ha iniciado movilizaciones para exigir:
- La cobertura total de todas las bases operativas.
- Un estudio exhaustivo de los protocolos de acompañamiento policial en zonas de riesgo.
- Un compromiso real con la protección de quienes cuidan de la ciudadanía madrileña.
«No podemos normalizar que nos encañonen o nos rompan la cara por hacer nuestro trabajo», concluye el comunicado firmado por las secciones sindicales de CSIF, UGT, CSIT-UP, CCOO y CITAM.
