La Policía Municipal de Madrid ha completado tres operativos de inspección en establecimientos del distrito madrileño de Usera vinculados a la prestación de servicios estéticos y de medicina alternativa. Las intervenciones han puesto al descubierto graves irregularidades, que incluyen riesgo para la salud pública y posibles delitos de intrusismo profesional. Las actuaciones concluyeron con la incautación de material, el precinto de locales y la apertura de diligencias judiciales.
1. Centro de acupuntura y medicina tradicional china
En el distrito de Usera, los agentes inspeccionaron un centro dedicado a la acupuntura y medicina tradicional china donde se comprobó que el responsable estaba realizando diagnósticos y emitiendo prescripciones médicas sin contar con la titulación requerida.
Las deficiencias higiénico-sanitarias detectadas en el local eran severas: se halló presencia de insectos, un perro dentro de las instalaciones y productos vegetales en descomposición. Adicionalmente, se encontró que el centro comercializaba medicamentos de manera ilegal, con numerosos envases sin trazabilidad ni etiquetado en castellano, solo en chino.
Entre el material confiscado, que sumó 1.775 unidades, se intervino el medicamento metilprednisolona. Este fármaco, indicado para tratar patologías graves como asma, enfermedades reumáticas, cáncer o para prevenir el rechazo en trasplantes, estaba siendo manipulado y mezclado por el responsable del centro en «cócteles» preparados para sus clientas, sin la prescripción de un médico colegiado. También se localizaron bolsas con comprimidos sueltos, sin prospecto, sin información de dosis ni contraindicaciones, vulnerando la normativa de distribución de medicamentos.
El establecimiento fue precintado judicialmente, se incautó todo el material y las actuaciones fueron remitidas a la Comunidad de Madrid, instruyéndose diligencias por delito contra la salud pública e intrusismo profesional.
2. Intervención en local con publicidad engañosa
En un segundo operativo, la Policía Municipal constató que un centro estaba anunciando en redes sociales tratamientos médicos para los que no poseía la habilitación sanitaria correspondiente. Entre los servicios publicitados se encontraban la eliminación de verrugas, tatuajes, melanomas y la técnica de lipoláser.
Durante la inspección se encontró material sensible y sin regulación. Se intervinieron 132 medicamentos (incluyendo lidocaína, epinefrina, colirios y cremas anestesiantes), siete cosméticos con sustancias CMR, tintas de las marcas Eternal Ink y Permablend destinadas exclusivamente a prácticas, además de una máquina láser DIBIBODY TONIC que carecía del marcado CE obligatorio.
Asimismo, se identificó a personal que no poseía la cualificación profesional necesaria para realizar los tratamientos. El material incautado y precintado dio lugar a la instrucción de diligencias por presunto delito de intrusismo profesional.
3. Centro de estética con actividad clandestina
Finalmente, se intervino otro establecimiento en el distrito de Usera que seguía operando pese a tener la licencia de actividad revocada. En el centro se practicaban microblading, micropigmentación, tatuajes, inyecciones de ácido hialurónico y eliminación de tatuajes sin la debida autorización sanitaria.
Las deficiencias detectadas comprometían seriamente la salud de los clientes: el centro carecía de registro sanitario, se localizó maquinaria láser sin homologación, se reutilizaban agujas y se almacenaban productos sin etiquetado reglamentario.
La intervención resultó en la incautación de 761 productos, incluyendo 496 cosméticos (muchos de ellos caducados o sin etiquetar en castellano), ocho cosméticos con sustancias CMR, 39 tintes de origen chino sin registro y 229 medicamentos como anestésicos, parches, cremas e inyectables. El material quedó precintado y puesto a disposición de la Autoridad Judicial y de la Comunidad de Madrid.
