Las extremas temperaturas registradas en el arranque de este verano han dejado las primeras consecuencias graves en la región. El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), gestionado por el Instituto de Salud Carlos III bajo el amparo del Ministerio de Sanidad, estima que un total de 28 personas han fallecido en la Comunidad de Madrid debido a las elevadas temperaturas ambientales durante las últimas tres jornadas.
Los datos demuestran un incremento progresivo de la mortalidad a medida que avanzaba la semana. De acuerdo con los registros oficiales, el lunes 22 de junio se contabilizaron las 3 primeras muertes vinculadas al factor térmico. La cifra ascendió hasta los 9 decesos durante el martes 23 de junio, alcanzando el pico más alto el miércoles 24 de junio, jornada en la que se atribuyeron 16 fallecimientos al impacto del calor.
Estas 28 víctimas constituyen los primeros fallecimientos por causas térmicas en lo que va de año dentro de la autonomía. El repunte coincide de lleno con el primer episodio de ola de calor de la temporada en la Península Ibérica y el archipiélago balear, un fenómeno meteorológico que ha dejado valores máximos situados en el entorno de los 42ºC.
Los indicadores actuales vuelven a poner el foco en el impacto del clima sobre la salud pública, tras un año 2025 especialmente complicado. Durante el anterior periodo estival —comprendido entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre del año pasado—, la Comunidad de Madrid cerró el balance con un total de 591 muertes provocadas por las altas temperaturas. Dicha cifra supuso un incremento del 84,1% en comparación con el mismo intervalo del año previo, cuando se notificaron 270 fallecimientos.
