Agentes de la Policía Nacional han culminado una investigación con la detención de tres personas implicadas en una red que se dedicaba a usurpar viviendas en diversos puntos de la Comunidad de Madrid para posteriormente subarrendarlas de manera ilícita.
Según fuentes policiales, la organización lograba captar a personas en situaciones de especial vulnerabilidad, llegando a obtener un beneficio de 25.000 euros en apenas tres meses mediante este engaño. Las pesquisas comenzaron el pasado mes de abril, a raíz de una intervención en un inmueble de la calle Sierra del Cadí, en Puente de Vallecas.
Tras el desalojo de una familia que habitaba el piso, los afectados presentaron un contrato de arrendamiento por el que pagaban una mensualidad de 2.500 euros. Las autoridades comprobaron rápidamente que dicha documentación carecía de validez legal, ya que el supuesto arrendador no ostentaba la propiedad del domicilio, sino que lo había ocupado tras detectar que se encontraba deshabitado.
El *modus operandi* del grupo consistía en localizar pisos vacíos, acceder a ellos ilegalmente e, incluso, realizar reformas estéticas en su interior para dar una apariencia de normalidad antes de proceder a la estafa.
Expansión del fraude
Al analizar los documentos fraudulentos hallados, los investigadores lograron vincular a esta red con otro caso detectado en el mismo distrito en febrero. Las averiguaciones se ampliaron a otros municipios y barrios, confirmando episodios similares en las zonas de San Blas-Canillejas y Latina, así como en la localidad de Fuenlabrada. Hasta el momento, la Policía Nacional ha logrado identificar a un total de nueve víctimas que cayeron en la trampa de esta red criminal.
Cargos imputados
A principios de junio, los agentes procedieron al arresto de los tres sospechosos, quienes ya contaban con antecedentes delictivos. Los individuos se enfrentan ahora a cargos por delitos de estafa, pertenencia a organización criminal, usurpación de inmuebles y defraudación de fluido eléctrico. Con esta operación, se ha logrado desarticular un grupo que se aprovechaba de la necesidad habitacional de familias en situación de precariedad económica.
