Agentes de la Policía Nacional han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de una joven ocurrida durante la noche de este domingo, 9 de agosto, tras una reyerta multitudinaria con armas blancas en el distrito madrileño de Puente de Vallecas.
Los hechos se desencadenaron pasadas las 20:00 horas en la calle Puerto Alto, donde se inició una fuerte discusión entre varias personas pertenecientes a dos clanes familiares que escaló rápidamente a enfrentamientos físicos. En el transcurso de la contienda, varias mujeres sufrieron lesiones por arma blanca.
Dos de las implicadas fueron trasladadas por sus propios medios a un centro hospitalario. Una de ellas, con una herida de gravedad en el tórax, falleció poco después en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón a consecuencia de las lesiones sufridas. La otra persona trasladada permaneció ingresada para recibir atención médica.
Cuatro arrestos y despliegue preventivo
Hasta el lugar del suceso y sus inmediaciones se desplazaron numerosos efectivos policiales. La intervención concluyó con la detención de cuatro personas —dos hombres y dos mujeres— como presuntas responsables de un delito de riña tumultuaria. Uno de los arrestos fue practicado por la Policía Municipal de Madrid.
Entre los detenidos figura una mujer de 65 años, custodiada por agentes tras haber sido atendida de cortes de diversa consideración en el Hospital 12 de Octubre, a quien las primeras pesquisas apuntan como la presunta autora del apuñalamiento mortal.
Dado el nivel de tensión registrado tras el suceso, la Policía Nacional desplegó unidades de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos popularmente como «antidisturbios», tanto en el entorno del lugar de los hechos como en las dependencias hospitalarias para evitar posibles altercados entre los allegados de las partes implicadas.
La investigación del homicidio ha quedado a cargo del Grupo VI de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial, mientras efectivos de la Policía Científica recaban evidencias sobre el terreno.
