El conflicto laboral que mantienen los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid ha entrado en una fase crítica con un balance de daños demoledor para la sanidad pública. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha confirmado que el coste directo de las movilizaciones asciende ya a 8 millones de euros, una cifra que refleja la parálisis administrativa y operativa sufrida durante las dos primeras semanas de paros (febrero y marzo).
La huelga, convocada para exigir un Estatuto Marco propio que regule las condiciones específicas del colectivo, ha golpeado con dureza la actividad asistencial en los hospitales de la región. Los diez días de paros intermitentes ejecutados hasta la fecha han dejado un rastro de citas perdidas difícil de absorber a corto plazo:
- Consultas externas: Se han suspendido un total de 130.000 consultas, obligando a miles de pacientes a volver a la cola de espera.
- Cirugías: El bloqueo ha llegado a los quirófanos, con la cancelación de 6.000 intervenciones quirúrgicas.
- Pruebas diagnósticas: Se han dejado de realizar 13.000 pruebas, fundamentales para la detección precoz de patologías.
Calendario de paros hasta junio
Lejos de una tregua, el conflicto amenaza con cronificarse. El calendario previsto por los sindicatos (CESM, Amyts, y otras organizaciones territoriales) contempla paros de una semana completa al mes, lo que augura un colapso mayor en el segundo trimestre del año:
- Del 27 de abril al 1 de mayo.
- Del 18 al 22 de mayo.
- Del 15 al 19 de junio.
Cruce de reproches institucionales
Desde la Consejería de Sanidad se ha señalado directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, a quien Fátima Matute ha exigido que asuma su responsabilidad y se siente a negociar con el colectivo médico para frenar una sangría que afecta a más de 175.000 profesionales en toda España.
La situación en Madrid es especialmente tensa, ya que el impacto de estas 150.000 citas canceladas se suma a unas listas de espera ya tensionadas antes del inicio de este conflicto colectivo.

