Madrid se prepara para albergar un hito logístico y cultural sin precedentes en la industria del espectáculo en España. El artista puertorriqueño Bad Bunny iniciará este sábado, 30 de mayo, una serie histórica de diez conciertos en el estadio Riyadh Air Metropolitano dentro de su gira «Debí tirar más fotos World Tour».
El formato elegido, estructurado a modo de «residencia musical» prolongada a lo largo de 16 días, supondrá la movilización de medio millón de espectadores y generará, según los primeros balances de las patronales del sector, un impacto económico global que superará los 200 millones de euros en la región.
Bares y restaurantes prevén una facturación de hasta 28 millones
La asociación empresarial Hostelería de Madrid ha hecho públicas sus estimaciones de consumo para las fechas del evento (30 y 31 de mayo; y 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio). De acuerdo con sus proyecciones técnicas, la actividad en bares, cafeterías y restaurantes de la capital experimentará un repunte de facturación situado en una horquilla de entre 14 y 28 millones de euros.
El estudio de la patronal hostelera destaca que el perfil del asistente —perteneciente mayoritariamente a la Generación Z y al segmento joven de los millennials— presenta un gasto medio por persona de entre 20 y 40 euros diarios, concentrado fundamentalmente en establecimientos de restauración de servicio rápido y de tique medio-bajo. Esta inyección directa para los hosteleros madrileños representará entre el 7,5% y el 12,7% de la recaudación por taquilla prevista por la Asociación de Promotores Musicales (APM), cuyos ingresos brutos para estos diez conciertos se calculan entre los 185 y los 220 millones de euros.
El ocio nocturno anticipa un retorno de 25 millones favorecido por los horarios
De forma paralela, la Asociación de Empresarios de Ocio y Espectáculos de la Comunidad de Madrid (Noche Madrid) ha valorado la cita como una experiencia comercial inédita que debe marcar la pauta para los futuros macroeventos internacionales. La organización prevé que discotecas, salas de conciertos y bares de copas absorban unos 25 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 15% del impacto económico indirecto total derivado de la gira.
Los empresarios del sector recreativo atribuyen este impacto a dos factores clave:
- La procedencia del público: De las 500.000 entradas vendidas para el Metropolitano, se estima que en torno al 60% (unas 300.000 personas) corresponde a seguidores desplazados desde fuera de la Comunidad de Madrid o del extranjero, lo que incrementará de manera notable las pernoctaciones y el consumo nocturno en la ciudad.
- La planificación horaria: La apertura de puertas del estadio a las 18:00 horas y el inicio del espectáculo principal a las 21:00 horas permitirán que los conciertos concluyan en torno a las 23:00 horas. Este diseño horario evitará la emisión de ruidos en franjas sensibles de la madrugada al aire libre y facilitará que, según las previsiones de la asociación, uno de cada tres asistentes decida prolongar su jornada de ocio en los locales madrileños.
Consolidación de la capital en el circuito de giras mundiales
Más allá del balance puramente cuantitativo, los representantes empresariales coinciden en señalar el valor intangible que este despliegue aporta a la proyección internacional de la marca Madrid. La organización de una residencia de estas dimensiones sitúa a la capital a la vanguardia de las grandes giras de música urbana anglosajona e hispana. Este posicionamiento institucional se verá reforzado el próximo mes de septiembre con la llegada de los conciertos programados de la cantante colombiana Shakira, consolidando de manera definitiva la tendencia de la música latina como un fenómeno estratégico de atracción turística y de masas a nivel global.

