La paciencia de los vecinos de Lucero ha llegado a su fin. La asociación vecinal del barrio ha anunciado un calendario de protestas permanentes, que se celebrarán el primer domingo de cada mes, para denunciar el abandono de los terrenos reservados para la Plaza Cívica. La primera cita será este domingo, 1 de marzo, a las 12:00 horas, en el solar ubicado entre las calles Alhambra, Hurtumpascual y Carlos Fuentes.
El colectivo vecinal toma esta medida tras el silencio administrativo del concejal presidente del distrito, Alberto González Díaz, a quien enviaron un requerimiento formal el pasado 5 de febrero. En dicha carta, daban un plazo de 15 días para abrir una mesa de diálogo y fijar un calendario de obras, advirtiendo de que, de no haber respuesta, iniciarían las movilizaciones. «Dicho y hecho», señalan desde la asociación ante la falta de noticias del Ayuntamiento.
Un proyecto nacido de 10.700 votos
El origen del conflicto se remonta a 2016, cuando bajo el mandato de Manuela Carmena se impulsó un proceso participativo para diseñar este espacio de 27.000 metros cuadrados. El proyecto ganador, denominado «Historia Natural», recibió el respaldo de más de 10.700 ciudadanos e incluía un ambicioso complejo con zonas verdes, mercado, áreas deportivas, aulas culturales y un anfiteatro.
Sin embargo, los vecinos denuncian que, con la llegada de José Luis Martínez-Almeida a la alcaldía, el plan quedó guardado en un cajón. Critican que en 2021 el Gobierno municipal aprobó un Plan Especial que «troceó» la parcela en usos independientes, lo que en la práctica ha paralizado el desarrollo integral acordado previamente en el Pleno del distrito.
La incógnita del antiguo Casino de Lucero
La protesta de este domingo no solo se centra en la Plaza Cívica. La vecindad reclama también una solución para el solar de la calle Luis Pando 1-3, lugar donde se ubicaba el histórico Casino de Lucero.
Desde la asociación proponen que este terreno de titularidad municipal se destine a la construcción de vivienda pública asequible y a un centro para entidades sociales. «Es un espacio de alto valor histórico para el barrio que no puede seguir abandonado», subrayan, lamentando que todas las peticiones de reunión para abordar este punto también han sido ignoradas por la Junta Municipal de Latina.
Con esta movilización dominical, Lucero busca recuperar el protagonismo de sus demandas vecinales y forzar al consistorio a retomar unos compromisos que, aseguran, son vitales para la cohesión social y el dotacional público del distrito.
