Las organizaciones ciudadanas del distrito madrileño de San Blas-Canillejas han convocado una movilización para este jueves, 28 de mayo, con el fin de protestar públicamente por la degradación del Parque Paraíso —el principal pulmón verde de la zona— y de diversos entornos del barrio. Los residentes denuncian un incremento en el tráfico y consumo de estupefacientes a la vista del público, problemas de seguridad ciudadana, deficiencias notables en la limpieza viaria y falta de mantenimiento del mobiliario y los espacios públicos.
La marcha, organizada bajo la consigna «Por un barrio digno, cuidado y respetado. No más drogas y narcopisos. Más seguridad y limpieza. Queremos soluciones», busca visibilizar el descontento de la población local ante lo que consideran una situación de abandono por parte de las instituciones.
Convocatoria y recorrido de la marcha
La movilización comenzará a las 19:30 horas y discurrirá por varias de las principales vías de las zonas de Simancas y el Gran San Blas. El itinerario establecido por la organización es el siguiente:
- Inicio: Rotonda de la calle Amposta, frente a la iglesia de San Joaquín (intersección con la calle Pobladura del Valle).
- Trayecto: Continuación por la calle Amposta, seguido de las calles Castillo de Uclés, Zayas, Zaratán, Zapardiel y Zumel.
- Final: Retorno al punto de partida en la calle Amposta.
Reclamación de coordinación institucional y enfoque social
Desde la Plataforma Vecinal de San Blas, su portavoz Vicente Pérez Quintana ha remarcado la necesidad urgente de que el Gobierno central, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid dejen a un lado las discrepancias partidistas y coordinen sus recursos. Aunque el representante vecinal valoró positivamente la actual cooperación operativa entre la Policía Nacional y la Policía Municipal en el Parque Paraíso, insistió en que el problema no puede resolverse únicamente por la vía policial.
El portavoz recordó que el pasado 10 de mayo se celebró una reunión institucional convocada por la Delegación del Gobierno en Madrid para abordar la seguridad en la zona, a la que asistieron el delegado del Gobierno, la concejala presidenta del distrito de San Blas-Canillejas y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). No obstante, criticó la ausencia de representantes de la Comunidad de Madrid en dicho encuentro,iniendo que el Ejecutivo autonómico posee las competencias clave en materias como sanidad, educación y servicios sociales, pilares fundamentales para erradicar las causas profundas de la drogadicción.
Asimismo, los residentes han mostrado su extrañeza ante la baja actividad que registra el Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA) Este, un recurso dependiente de la administración regional ubicado en el propio distrito que, según denuncian, se encuentra actualmente infrautilizado a pesar del repunte en el consumo de sustancias como la heroína.
Exigencia de una mesa de diálogo tripartita
La FRAVM, que ha manifestado su respaldo explícito a la convocatoria de este jueves, ha reiterado la necesidad de constituir una mesa tripartita permanente que aborde la problemática del distrito de forma transversal.
Su presidente, Jorge Nacarino, repartió críticas hacia las tres esferas de la administración por la falta de un plan conjuntoizado:
- Gobierno central: Se le cuestiona que mantenga suspendida desde hace dos años la renovación del convenio del Plan Nacional sobre Drogas con la administración autonómica.
- Comunidad de Madrid: Se le reclama una mayor dotación para que centros especializados como el CTA de San Blas funcionen a pleno rendimiento, así como un incremento de los servicios de intervención y atención a drogodependientes a pie de calle.
- Ayuntamiento de Madrid: Se critica que los programas desarrollados actualmente a través del organismo municipal Madrid Salud resultan escasos ante la magnitud de la realidad que afrontan los barrios afectados.
Las entidades ciudadanas coinciden en que los barrios de Simancas y el Gran San Blas figuran entre los más vulnerables de la capital, por lo que la solución definitiva requiere un incremento presupuestario urgente enfocado en medidas sanitarias, educativas y de inclusión social, y no únicamente un refuerzo de los efectivos de seguridad en las calles.
Foto: FRAVM.

