El Ayuntamiento de Madrid ha autorizado hoy el nuevo contrato del servicio de comida a domicilio, un recurso de carácter preventivo que permite proporcionar una alimentación correcta y saludable a personas mayores en la ciudad. La Junta de Gobierno ha autorizado un gasto plurianual de 5,3 millones de euros para financiar esta prestación municipal, que como novedad incorporará una mayor variedad y rotación de menús. Tal como ha señalado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, este servicio favorece que los usuarios mejoren su calidad de vida, eviten accidentes y permanezcan en sus hogares el mayor tiempo posible.
Esta prestación se dirige a personas mayores de 65 años que vivan solas o convivan con personas de similar o mayor dependencia, sin red de apoyo y que presenten dificultades para la preparación de comidas, riesgos de accidente, necesidades nutricionales insuficientemente cubiertas o condiciones inadecuadas de la vivienda. Además, podrán beneficiarse del servicio de forma excepcional personas menores de 65 años siempre que concurran circunstancias de especial vulnerabilidad. El acceso al recurso se realiza a través de los servicios sociales municipales.
El servicio de comida a domicilio consiste en el reparto de platos preparados listos para calentar y consumir. Los menús son completos, equilibrados, utilizan materias primas de primera calidad y están adaptados a las necesidades individuales de los usuarios. Así, esta prestación garantiza que las personas mayores beneficiarias sigan una dieta compensada y mantengan unos hábitos alimenticios adecuados, previniendo situaciones de malnutrición.
Cada menú incluye primer plato, segundo plato, postre y pan. Además de la dieta basal o normal, también se ofrecen menús diabéticos, sin pescado, sin legumbres, sin gluten y sin lactosa, sin cerdo y bajos en potasio, todos ellos en formato natural, de fácil masticación o triturado y sin sal añadida cuando proceda. Como novedad, a estas tipologías de dieta se añadirán la vegetariana y sin alérgenos.
Los usuarios podrán elegir entre las distintas opciones de dieta siempre que no contradigan las indicaciones médicas o patológicas. Además, los menús se podrán personalizar, pudiendo sustituir platos que no sean del agrado del usuario. Asimismo, también como aspecto novedoso, se establecerá una rotación del menú cada dos semanas, en lugar de cada tres como ocurre actualmente, con el objetivo de asegurar una mayor variedad de platos.
Más de 6.300 usuarios en 2025
Como novedad con respecto al actual pliego, se reforzará el personal, con el objetivo de que los profesionales que realizan el reparto puedan permanecer en cada domicilio una media de 12 minutos. De esta forma, podrán alertar de circunstancias de riesgo y de vulnerabilidad y también de posibles situaciones de soledad no deseada. Además, los usuarios y las familias tendrán a su disposición una aplicación móvil que facilite una comunicación más ágil con el servicio.
El nuevo contrato comenzará a ejecutarse el próximo 1 de diciembre de 2026 y estará vigente hasta el 30 de noviembre de 2028, con posibilidad de prórroga. En el año 2025, el número de usuarios del servicio de comida a domicilio ascendió a 6.341 y se sirvieron más de 900.000 comidas.
458 millones de inversión en recursos para personas mayores
El Ayuntamiento, a través del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad y de los 21 distritos, dedicará este año 458 millones de euros a recursos que impulsen un envejecimiento activo y saludable de las personas mayores de la ciudad. Para el Consistorio es una prioridad que las personas mayores permanezcan en sus hogares el mayor tiempo posible, con calidad de vida, autonomía y seguridad.
A ello contribuyen servicios como el de comida a domicilio, pero también el servicio de ayuda a domicilio (SAD), que supone el contrato de mayor importe anual del Ayuntamiento, con 335 millones para prestar 16 millones de horas de asistencia, y la Teleasistencia Avanzada, que sigue incorporando soluciones innovadoras complementarias a la tradicional medalla, como el reloj con GPS, detectores de humo y gas y sensores que alertan de cambios de rutina.
