La Policía Nacional ha abierto una investigación a raíz del asalto perpetrado este lunes por un grupo de cuatro individuos con el rostro cubierto, quienes irrumpieron de forma violenta en un establecimiento de joyería del centro comercial Madrid Sur, ubicado en el distrito de Puente de Vallecas. Los delincuentes consiguieron escapar del lugar tras destrozar los mostradores del local y apoderarse de un importante lote de alhajas cuyo valor económico global todavía está pendiente de tasación oficial.
Asalto con herramientas de obra
Los hechos se desencadenaron en torno a las 14:30 horas del mediodía en el complejo comercial de la avenida de Pablo Neruda, emplazamiento situado justo enfrente de la sede de la Asamblea de Madrid. Según los primeros datos recabados por los investigadores, los cuatro asaltantes accedieron al recinto comercial con pasamontañas o capuchas e iban pertrechados con martillos y mazas de gran tamaño, utensilios que emplearon de inmediato para fracturar con contundencia las lunas y vitrinas protectoras donde se exhibían las joyas.
La operación criminal se ejecutó en cuestión de minutos. Para acopiar el botín con la mayor celeridad posible, los implicados utilizaron bolsas de rafia (comunes en los supermercados de gran superficie), en las que introdujeron los objetos de valor. La agresividad de la acción generó escenas de gran nerviosismo y pánico entre las personas y los trabajadores que se encontraban en las instalaciones en ese momento.
Tensión por supuestas armas de fuego y balance sanitario
De acuerdo con el testimonio de varios presentes, los ladrones portaban armas de fuego con las que presuntamente llegaron a encañonar a la dependienta de la tienda para anular cualquier capacidad de reacción. A este respecto, fuentes de la investigación han aclarado que no se produjo detonación alguna en el recinto. El estruendo provocado por el violento impacto de las mazas contra los cristales blindados indujo a varios testigos a confundir el ruido con disparos en medio de la confusión generalizada, extremo que las pesquisas preliminares descartan.
A pesar del impacto emocional del robo, ninguna persona resultó herida de forma física, ya fueran clientes, transeúntes o personal del propio negocio. Únicamente los equipos de asistencia médica tuvieron que intervenir para atender en el lugar a una mujer afectada por una fuerte crisis de ansiedad provocada por la tensión del suceso.
Fuga organizada y análisis de pruebas científicas
Tras hacerse con la mercancía, la banda abandonó el centro comercial a la carrera. En una primera fase de la huida, los ladrones avanzaron a pie por la calle Carlos Martín Álvarez, para posteriormente subirse a dos automóviles que se encontraban estacionados en las inmediaciones con los motores encendidos y las puertas abiertas para agilizar la escapada.
En el escenario del delito, los autores dejaron abandonadas las herramientas de golpeo y otros enseres utilizados para el sabotaje de las cristaleras. Estos objetos han sido recuperados por los especialistas de la Policía Científica con el objeto de analizarlos exhaustivamente en el laboratorio en busca de huellas dactilares, perfiles de ADN u otros restos de carácter biológico que aporten luz sobre la identidad de los sospechosos.
La resolución del caso ha quedado en manos de los expertos de la Unidad de Delitos Violentos (DEVI) de la Policía Nacional. Los agentes se encuentran actualmente revisando las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de la joyería, del centro comercial Madrid Sur y de los viales colindantes con el propósito de trazar el itinerario exacto que siguieron los vehículos de fuga. Los primeros indicios apuntan a que se trata de un golpe minuciosamente planificado por una banda criminal organizada y habituada al método del ‘atraco exprés’ en establecimientos del sector joyero.
Foto: madridsequeja.

