El Ayuntamiento de Madrid ha hecho público el balance oficial del despliegue de seguridad y emergencias organizado con motivo de las fiestas de San Isidro. La vicealcaldesa y delegada del área de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha comparecido en la Jefatura de la Policía Municipal para calificar de «éxito» un operativo que, a pesar de registrar una afluencia notablemente más masiva que en ediciones anteriores, transcurrió bajo una tónica de normalidad y sin incidentes de gravedad.
Fuerte actividad preventiva y miles de controles
El despliegue de este año se ha consolidado como el mayor de la historia para estas festividades madrileñas. Durante los días de celebración, las patrullas policiales realizaron un exhaustivo control preventivo que se saldó con 2.744 personas identificadas, la inspección de 705 vehículos y la ejecución de un total de 2.553 cacheos de seguridad en los diferentes puntos neurálgicos de la fiesta.
Paralelamente, la actividad inspectora y sancionadora de la Policía Municipal se saldó con un volumen importante de actas y denuncias redactadas:
- 492 sanciones motivadas por la venta ambulante ilegal.
- 379 denuncias vinculadas a infracciones de tráfico.
- 137 multas por quebrantar diversas ordenanzas municipales.
- 136 actas tramitadas por tenencia ilícita de sustancias estupefacientes.
Ayuda humanitaria y protección de menores
Más allá de las intervenciones penales y administrativas, el componente asistencial tuvo un peso clave en el operativo general. Los funcionarios locales prestaron un total de 64 auxilios directos a los ciudadanos en la vía pública. En lo que respecta a la protección a la infancia, el balance recoge 30 intervenciones en las que se vieron implicados menores de edad y el trabajo de localización y restitución de 19 niños que se habían extraviado entre la multitud.
Asistencias sanitarias en las grandes áreas festivas
Por su parte, el dispositivo sanitario —en el que se integraron unos 300 profesionales de Samur-Protección Civil junto con efectivos de los Bomberos del Ayuntamiento dedicados a la revisión técnica de las instalaciones— resolvió un total de 302 intervenciones en la calle. Este volumen asistencial se distribuyó entre los escenarios principales: la Pradera de San Isidro, el Matadero, la Plaza Mayor y Las Vistillas.
Los sanitarios confirmaron que ninguno de los pacientes atendidos revistió un cuadro de extrema gravedad, estando la gran mayoría de los casos relacionados con problemas comunes como traumatismos ligeros, caídas, síncopes o mareos, así como intoxicaciones por consumo de alcohol. Con todo, se estimó necesario efectuar el **traslado hospitalario de 40 personas**.
El viernes 15, jornada de máxima afluencia
El pico de mayor demanda asistencial coincidió con el día grande de las fiestas, el viernes 15 de mayo. Durante esa sola jornada, Samur-Protección Civil coordinó 176 intervenciones en toda la capital, concentrándose de forma casi unánime en el recinto de la Pradera de San Isidro, con 172 de esas atenciones, síntoma claro del lleno absoluto que experimentó el eje central de las fiestas.
Ante este escenario de crecimiento constante de público, Inma Sanz ha valorado la altísima concurrencia como «una noticia absolutamente positiva» y ha adelantado que el Consistorio madrileño seguirá adaptando y dimensionando los futuros planes de seguridad pública de cara a las próximas ediciones para seguir garantizando el bienestar de los madrileños.

