La Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FAPA) Giner de los Ríos ha solicitado una reunión urgente con el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, con el objetivo de abordar la falta de climatización en los centros educativos públicos de la Comunidad de Madrid. La federación denuncia que, a fecha de 8 de junio de 2026, las temperaturas en las aulas superan los 30 grados, lo que califican como un riesgo para la salud del alumnado y el profesorado.
Impacto en la salud y denuncias sindicales
Según la información facilitada por las familias, se han registrado numerosos episodios de afecciones físicas derivadas de las altas temperaturas, tales como cefaleas, migrañas, desvanecimientos y hemorragias nasales, habiendo sido necesaria en casos puntuales la intervención de los servicios de emergencia (SAMUR). La presidenta de la FAPA, María Carmen Morillas, ha advertido que el golpe de calor es una patología grave y ha recordado los riesgos asociados a mantener la actividad educativa sin sistemas de refrigeración adecuados, citando las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría que sitúan en los 26-27 grados el umbral a partir del cual se ve afectada la salud de los menores.
Indignación ante la respuesta política
La federación ha expresado su malestar por las declaraciones realizadas por algunos representantes de la Comunidad de Madrid, las cuales han sido tachadas de «indignantes» por la comunidad educativa. La FAPA subraya la necesidad de que las autoridades asuman su responsabilidad en la protección de los colectivos vulnerables y garanticen el derecho a la salud y a la educación en condiciones dignas, criticando lo que consideran una falta de escucha activa ante las quejas presentadas.
Mapa del calor y actuaciones reivindicativas
Ante la falta de medidas preventivas —que, según la federación, solo se han aplicado en un 5% de los centros—, la FAPA ha puesto en marcha la campaña #CuántoQuemaTuCentro #PorqueNoHacenNada. Esta iniciativa contempla el despliegue de estaciones de medición de temperatura y humedad en más de un centenar de centros educativos, con el fin de elaborar un mapa técnico que documente la situación real de las aulas.
Estos datos están siendo remitidos tanto al Defensor del Pueblo, que en su informe anual de 2025 ya alertó sobre las quejas persistentes por temperaturas extremas en centros escolares, como a otras instancias oficiales, como parte de una estrategia de denuncia que incluye la presentación de escritos y la convocatoria de actos reivindicativos en los centros afectados.
Foto: Comunidad de Madrid.
