La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y la Asociación Vecinal de Sol y Barrio de Las Letras han presentado este miércoles un exhaustivo informe que pone en entredicho la eficacia del Registro Único de Arrendamientos y la Ventanilla Única Digital.
Según este trabajo de investigación, el 75% de las viviendas de uso turístico (VUT) que operan en la capital se anuncian ignorando la obligatoriedad de mostrar el código de registro del Ministerio de Vivienda, una medida que entró en vigor el pasado diciembre mediante el Real Decreto 1312/2024. El estudio, elaborado a partir del cruce de datos de plataformas como Inside Airbnb y registros oficiales del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, arroja datos especialmente críticos en los barrios de Sol, Cortes y Embajadores.
Los colectivos vecinales denuncian que, incluso entre los alojamientos que sí exhiben un código de registro, al menos el 30% son ilegales según los propios repertorios municipales. Este hecho apunta, según el informe, a que el sistema estatal no está verificando la validez de los títulos habilitantes necesarios para ejercer la actividad. Asimismo, la investigación detecta un fraude generalizado en el uso del alquiler de temporada. Los datos revelan que el 91% de las viviendas inscritas bajo esta modalidad en el centro de Madrid funcionan, en la práctica, como pisos turísticos convencionales.
El informe califica esta práctica como un «agujero normativo» utilizado por operadores profesionalizados para sortear las restricciones locales y eludir el control de la turistificación intensiva. Entre otras irregularidades detectadas a pie de calle, se menciona el uso fraudulento de un mismo código de Ventanilla Única para identificar a varias viviendas distintas.
Despoblación y falta de recursos de inspección
La presión de estos alojamientos coincide con una pérdida notable de residentes en el corazón de la ciudad. Según cifras del Ayuntamiento de Madrid, el distrito Centro cerró el año 2025 con 4.549 empadronados menos. Las asociaciones vecinales vinculan esta realidad a la falta de voluntad política para dotar al Registro de un reglamento sancionador y de los recursos mínimos de inspección y control necesarios para restaurar la legalidad urbanística.
Hoja de ruta: Ocho propuestas para el control de la vivienda turística
Ante las deficiencias detectadas, los colectivos han planteado una batería de ocho medidas urgentes dirigidas a las administraciones:
- Exclusión de anuncios: Instar a las plataformas a eliminar de forma inmediata cualquier oferta que no incluya el código de la Ventanilla Única.
- Auditoría del sistema: Realizar una inspección profunda para anular los códigos concedidos a viviendas que carecen de licencia municipal.
- Persecución del fraude temporal: Investigar los arrendamientos turísticos «disfrazados» de temporada, exigiendo la prueba de temporalidad y el depósito de fianza.
- Responsabilidad de las plataformas: Obligar a los portales a realizar comprobaciones aleatorias sobre la veracidad de los datos registrados.
- Transparencia pública: Habilitar una base de datos de libre acceso que incluya la dirección postal completa (planta y puerta) de cada registro.
- Explotación estadística: Cruzar los datos del registro con el INE y el Catastro para identificar a los grandes titulares y gestores de estas viviendas.
- Regulación legislativa: Impulsar en el Congreso la Proposición de Ley para regular específicamente los contratos de alquiler temporal y de habitaciones.
- Marco sancionador: Aprobar urgentemente un reglamento que dote a la Ventanilla Única de un régimen de multas claro para penalizar los incumplimientos.

