El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, ha celebrado el Día de la Madre con una iniciativa especial dirigida a las madres con hijos ingresados, concretamente en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN). La acción, enmarcada dentro de los proyectos de humanización del hospital, ha consistido en la entrega de un regalo simbólico elaborado mediante las huellas de los bebés, con el objetivo de acompañar y cuidar el bienestar emocional de las familias en una fecha especialmente significativa.
Este detalle ha adoptado forma de mariposa realizada en cartulina y decorada con las huellas de los recién nacidos, su nombre y fecha de nacimiento. Un gesto sencillo pero lleno de simbolismo que busca acercar a las madres a sus hijos en su entorno hospitalario marcado por la completa situación clínica del paciente. “Para ellas es como si fuera un regalo de su propio hijo, algo que adquiere un gran valor, especialmente cuando llevan semanas o meses ingresados”, ha señalado Lorena Suárez, enfermera de la UCI neonatal.
La iniciativa está organizada por el equipo de enfermería, quien se encarga de recoger las huellas de cada bebé y dar forma a estos detalles personalizados. Además, la unidad se ha decorado para hacer este día más emotivo y especial. Por su parte, Natalia Sánchez, auxiliar de enfermería, ha resaltado el impacto de estos pequeños gestos en las madres. “No podemos cambiar las circunstancias clínicas, pero sí podemos endulzar la estancia, queremos que de alguna manera vivan este día como lo harían en casa. Muchas no se lo esperan y ver su reacción es muy enriquecedor”.
Las madres, protagonistas de este día, han recibido el regalo con mucha ilusión y han mostrado su agradecimiento valorando muy positivamente esta iniciativa por parte del Gregorio Marañón. Además, todas ellas han coincidido en que este tipo de propuestas ayudan a sentirse más cerca de sus hijos y vivir este día con más alegría, dentro de una situación compleja.
Asimismo, han subrayado la importancia del acompañamiento del personal sanitario, cuya cercanía y sensibilidad ayudan a hacer más llevadera la estancia en el hospital. “Es un detalle que me ha encantado, un gesto precioso que para muchos puede parecer algo sencillo, pero para nosotros es un recuerdo para toda la vida”, ha comentado una de las madres.
En el resto de unidades, las madres también han estado arropadas por el personal sanitario, y señalan que el mejor regalo que es que sus hijos se recuperen pronto. Además, hay historias como la de Alejandro, que acaba de recibir un trasplante cardiaco: “El corazón para mi hijo es el mejor regalo de la madre que yo he podido recibir”, afirma Alejandra, que acompaña a su pequeño en la planta de Cardiología.

