La Fiscalía solicita dos años y medio de prisión para cada uno de los acusados por presuntos delitos de desórdenes públicos y atentado contra la autoridad tras los incidentes ocurridos en noviembre de 2020.
La Sección 17 de la Audiencia Provincial de Madrid acogerá el próximo miércoles 25 de marzo, a las 10:00 horas, el juicio contra siete jóvenes acusados de protagonizar graves altercados durante una manifestación no comunicada en los alrededores de la Puerta del Sol. Los hechos se remontan a la madrugada del 1 de noviembre de 2020, fecha en la que se convocó a través de redes sociales una concentración para protestar contra las medidas sociosanitarias impuestas por el Gobierno de España y la Comunidad de Madrid debido a la pandemia del Covid-19.
Según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía Provincial de Madrid, la movilización motivó un despliegue de seguridad integrado por trece agentes del Cuerpo Nacional de Policía para garantizar el orden público ante la falta de comunicación oficial de la protesta. En el transcurso de la misma, los procesados —identificados como S. A. M., W. E., A. E., M. J., A. T. N., A. G. H. y S. D. G.— se habrían unido a un grupo numeroso de personas con el presunto objetivo de alterar la paz social. El Ministerio Público sostiene que los acusados intentaron rebasar los cordones policiales y lanzaron piedras y otros objetos contundentes contra la fachada de la Comisaría de Distrito Centro, situada en la calle Leganitos.
Tras el ataque a la sede policial, los implicados emprendieron la huida hacia la zona de Ópera y las inmediaciones del Congreso de los Diputados. Durante el trayecto, el enfrentamiento continuó en el Paseo del Prado, donde supuestamente mantuvieron una actitud agresiva y desafiante lanzando objetos contra los agentes actuantes. Esta situación obligó a las unidades policiales a desplegarse y utilizar material antidisturbios para dispersar a los manifestantes. Finalmente, las detenciones se produjeron en dos puntos distintos: uno de los acusados fue interceptado en la calle Juan de Mena, mientras que los seis restantes fueron capturados en la intersección del Paseo de Recoletos con la Plaza de Cibeles.
Los siete encausados, de nacionalidades española, argelina y marroquí y con edades comprendidas entre los 19 y los 26 años en el momento de los hechos, se enfrentan ahora a una petición fiscal de un año y seis meses de prisión por un delito de desórdenes públicos, a los que se suma otro año de cárcel por un delito de atentado a agentes de la autoridad. Además de las penas privativas de libertad, la Fiscalía solicita la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y el pago de las costas procesales a partes iguales.
El caso, que llega a juicio seis años después de los incidentes bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 45 de Madrid, podría cerrarse con un acuerdo de conformidad si las defensas aceptan las penas propuestas por el Ministerio Fiscal antes del inicio de la vista oral en la Audiencia Provincial.

