El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha participado hoy en la entrega de diplomas a los 15 alumnos del VII Curso de Formación de Mediadores Interculturales de Cañada Real. El Ayuntamiento de Madrid desarrolla esta iniciativa desde el año 2014 junto a la Asociación Barró con el objetivo de potenciar el conocimiento de las diversas realidades culturales que conviven en Cañada y también de promover la comunicación entre ellas y con la administración, favoreciendo la convivencia y la intervención social con las familias residentes.
Para ello, el Consistorio madrileño y la Asociación Barró apuestan por formar en mediación social a vecinos de la Cañada Real que actúan como referentes naturales y que se convierten en agentes clave en el impulso del diálogo entre las distintas identidades culturales, para facilitar la aceptación mutua y prevenir conflictos. Así, los mediadores ejercen de enlace entre los vecinos, las instituciones, los servicios públicos y las entidades sociales con actuación en la zona.
Una contribución a la convivencia y a la cohesión social en la ciudad que ha agradecido en el acto el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, quien ha destacado el “papel imprescindible” que desempeñan estos mediadores, “que sois quienes mejor conocéis las realidades, los matices, las necesidades y las fortalezas de vuestro entorno” y de esta forma, “podéis tender la mano, traducir códigos culturales, facilitar el entendimiento y construir puentes”. Fernández ha señalado que “Madrid es una ciudad diversa y plural y esta riqueza solo puede gestionarse con estrategias que promuevan la escucha activa, el diálogo y la comprensión”.
94 mediadores formados en 12 años
El Ayuntamiento de Madrid financia este proyecto desde hace 12 años a través de una subvención nominativa. El programa ha evolucionado adaptándose a las nuevas necesidades y retos cambiantes que hacen especialmente importante la mediación. Un total de 94 personas han completado su formación como mediadores de Cañada Real en las siete promociones del curso que se han celebrado. Para ello, los participantes han superado 250 horas de capacitación teórica y práctica.
Los mediadores han trabajado la adquisición de habilidades sociales como la empatía, la autoestima, la comunicación verbal y no verbal o la inteligencia emocional, al tiempo que han aprendido técnicas del proceso de mediación como la escucha empática y estrategias de lucha contra la exclusión. Además, han abordado temas como los derechos humanos, la participación ciudadana, la diversidad o la multiculturalidad.
