Los residentes de las zonas del Gran San Blas y Simancas, agrupados en la Asamblea Vecinal de San Blas-Simancas, formalizarán este miércoles, 17 de junio, una petición de auxilio institucional ante el Defensor del Pueblo. Las delegaciones vecinales tienen previsto acudir a las 11:00 horas a la sede del organismo, situada en el número 42 de la madrileña calle de Zurbano, con el objetivo de registrar un documento de queja formal y hacer entrega de centenares de rúbricas recabadas de forma presencial durante las últimas semanas.
Esta decisión llega como respuesta a lo que la plataforma vecinal califica de inacción por parte de las instituciones públicas. Según expone el colectivo en un comunicado, la vecindad de estos barrios populares continúa sufriendo problemas graves vinculados al tráfico y consumo de estupefacientes, la proliferación de inmuebles ocupados para la venta de drogas (narcopisos), deficiencias severas en la limpieza viaria y una situación generalizada de desatención urbana.
Los afectados sostienen que, a pesar de las reuniones institucionales mantenidas y de la movilización masiva del pasado 28 de mayo —que recorrió la zona bajo el lema «Por un barrio digno, cuidado y respetado»—, los diferentes estamentos administrativos apenas han ejecutado medidas efectivas para revertir el deterioro ambiental y social.
Convocatoria de medios y entrega de firmas
De acuerdo con el programa diseñado por los organizadores, los portavoces de la Asamblea Vecinal de San Blas-Simancas comparecerán ante los medios de comunicación en el patio de acceso del Registro del Defensor del Pueblo antes de proceder al trámite de entrada del escrito.
Durante este encuentro informativo, fijado a las 11:00 horas, la agrupación desglosará el contenido del dossier que se entregará a la institución y mostrará las copias de los cientos de apoyos firmados por los vecinos, quienes exigen medidas correctoras inmediatas en sus lugares de residencia.
Exigencia de un plan de actuación coordinado
El escrito dirigido al Defensor del Pueblo recoge una reclamación explícita para que se active una intervención urgente, integral y de carácter coordinado entre las tres administraciones con competencias directas en la materia (el Gobierno de España, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital).
La asamblea vecinal insiste en que la solución al problema del Gran San Blas y Simancas requiere una estrategia conjunta que no se limite a la presencia policial, sino que aborde de manera transversal la seguridad ciudadana, la convivencia vecinal, los programas de asistencia integral y sanitaria a personas drogodependientes, y la optimización de los servicios de mantenimiento, conservación y limpieza del espacio público.
Con este paso administrativo, el tejido asociativo de San Blas-Simancas busca forzar una respuesta oficial que detenga la vulneración de derechos que, según denuncian, padecen a diario debido a la degradación de su entorno residencial y a la falta de efectividad en los planes de prevención social vigentes.
