El tulipán, la flor más fotogénica del Real Jardín Botánico de Madrid

  • Empieza a crecer el número de visitantes al RJB-CSIC para disfrutar un año más de la belleza y el colorido de estos bulbos que han comenzado a florecer.
  • Durante el mes de abril se han organizado visitas guiadas dentro del programa “Doce meses, doce historias” todos los domingos del mes a las 12:00 horas.

En los primeros años del siglo XVII, en un periodo de gran prosperidad en los Países Bajos, los tulipanes se convirtieron en el mayor exponente de riqueza. Gracias a los inexplicables cambios que surgían en algunos de sus bulbos, con variedades multicolores, irrepetibles y de una exótica belleza, se produjo una auténtica fiebre productora y compradora que provocó un aumento exponencial en el precio del tulipán. Se publicaron cientos de catálogos e incluso se dejaron de cultivar otras flores.

En 1623 un solo bulbo de tulipán se vendía fácilmente por 1.000 florines. Para hacerse una idea de semejante valor baste citar que el sueldo medio anual de un holandés era de 150 florines y una tonelada de mantequilla costaba 100 florines. El récord lo batió Tulipa ‘Semper Augustus’. En 1635 se llegó a cambiar un solo bulbo de esta variedad por una lujosa mansión en el centro de Amsterdam. Se producía así el fenómeno conocido históricamente como “tulipomanía” que tenía su reflejo en la misma Bolsa de valores holandesa.

Sin embargo, hoy, casi cuatro siglos después, la tulipomanía que llega al Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) es bien distinta. Por un precio de cuatro euros que cuesta la entrada general de acceso al Jardín cualquiera puede revivir esa ‘fiebre florística’ pertrechado de una cámara fotográfica, un móvil o una tableta para inmortalizar semejante exotismo. ‘Selfis’ y panorámicas se suceden para convertir así al tulipán en la flor más fotogénica del Botánico.

En la Terraza de los Cuadros, unos metros más allá de la puerta principal, ha comenzado ya a florecer el espectáculo multicolor que se repite cada año por estas fechas durante varias semanas, pero no se descuiden porque no son más de tres semanas las que disponen para verlos en todo su esplendor. De hecho, cientos de visitantes ya lo han hecho.

El pasado fin de semana, en el que ya habían florecido un buen número de las variedades plantadas, más de 3.300 personas empezaron a contemplarlos. En 2018 se calcula que visitaron los tulipanes unas 50.000 personas en unos 21 días de floración.

Casi una decena de variedades

Este año se han plantado unos 20.000 bulbos -la plantación se llevó a cabo a finales del pasado mes de noviembre-, cuyo grueso principal, unos 16.000, se sitúa en la Terraza de los Cuadros, pero también son visibles por otras zonas del Jardín -por ejemplo, El jardín de invierno-,  e, igualmente, en unos grandes macetones que flanquean el Pabellón Villanueva, aunque estos van más retrasados en la floración.

Las variedades de tulipanes plantadas este año en esta edición han sido: ‘Apeldoorn’, ‘Continental’, ‘Ballerina’, ‘Barcelona’, ‘Apricot Foxx’, ‘Violet Beauty’, ‘Strong Gold’ o ‘Shirley’ que mezcladas, en algunos casos, y plantadas de manera consecutiva en otros, conforman una auténtica pradera de tulipanes digna de ser fotografiada, o pintada, como sucedía siglos atrás.

Procedente del Imperio Otomano, la actual Turquía, donde tenía connotaciones sagradas y adornaba los trajes de los sultanes, el tulipán fue introducido en los Países Bajos en 1559. Hoy en día Holanda es el país mayor exportador de esta flor que pertenece a la familia de las liliáceas, al igual que los ajos y las cebollas.

Son plantas formadas por un solo tallo, que sostiene la flor. Las hojas crecen desde la base envolviendo al tallo, y su forma es de linear a lanceolada. En la Península Ibérica, de forma natural, se encuentra una especie llamada Tulipa sylvestris con dos subespecies, australis y sylvestris.

Doce meses, doce historias

Se calcula que los tulipanes alcanzarán su principal esplendor en el Real Jardín Botánico la próxima semana y se calcula se puedan ver hasta los días de Semana Santa. Después, y de manera progresiva, la parte aérea desaparecerá, sólo persistirá el bulbo y tendrá que pasar todo un año para apreciar ‘in situ’, en el Botánico y sin necesidad de viajar a Holanda este panorama. Durante el mes de abril, todos los días y de forma ininterrumpida el Real Jardín Botánico abre sus puertas de 10:00 a 20:00 horas.

Además, dentro del programa de visitas guiadas “Doce meses, doce historias” que acerca al visitante la historia, el paisaje o los personajes del Real Jardín Botánico, el mes de abril está dedicado al tulipán.

Todos los domingos del mes, de 12:00 a 13:30 horas, hay una visita guiada relacionada con esta temática y para la que es preciso inscribirse previamente en la web www.rjb.csic.es en la sección COMPRA DE ENTRADAS. Solo en caso de que queden plazas disponibles se puede adquirir en taquilla la entrada el mismo día de la visita.

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