La UCI Neonatal del Hospital Nuestra Señora del Rosario “abre sus puertas” para reducir el estrés paterno y mejorar el bienestar del bebé

  • El programa ‘Puertas abiertas’ de la UCI Neonatal reduce el estrés paterno y favorece el desarrollo de los recién nacidos.
  • Esta iniciativa contribuye a la estabilidad emocional de los padres, al poder tomar parte activa en el cuidado de sus hijos.
  • El contacto con sus progenitores aporta bienestar a los bebés obligados a estar ingresados en esta unidad.

El ingreso en una UCI Neonatal de un recién nacido (prematuro, con algún tipo de patología o que no ha crecido lo suficiente para su edad gestacional [CIR]) es una experiencia que, por lo general, provoca ansiedad y sufrimiento en sus progenitores.

Con el objetivo de reducir este estrés paterno y, al mismo tiempo, contribuir al bienestar del bebé, en el Hospital Nuestra Señora del Rosario se aplica el programa Puertas abiertas, que facilita a los padres un acceso permanente a la UCI para que acompañen a su bebé durante todo el tiempo que deseen.

“El papel de los padres es esencial porque en esta etapa se sientan las bases del vínculo afectivo. El programa se sustenta en favorecer la entrada libre de los padres, siempre que el funcionamiento normal de la unidad lo permita, para  propiciar el contacto con el pequeño y provocar una mayor implicación en su cuidado”, explican desde el propio servicio.

Esta política ayuda a los padres a sobrellevar el sufrimiento y la alienación que experimentan por la hospitalización de su bebé en una circunstancia especial. “Está demostrado que una mayor relación ayuda, de un lado, al bienestar y el desarrollo de los pequeños y, de otro, disminuye los niveles de ansiedad y estrés de los padres ante una situación tan traumática”, subrayan en la UCI Neonatal.

Uno de las grandes aportaciones es la de provocar el contacto piel con piel, que genera numerosos beneficios al bebé: capacidad para mantener el equilibrio térmico, disminución de las pausas de apnea y las alteraciones de la frecuencia cardiaca, aumento del nivel de oxigenación, favorecimiento de la lactancia materna precoz, especialmente beneficiosa para los prematuros, y anticipo del alta hospitalaria.

Con esta humanización del servicio los padres pasan de estar preocupados a ocupados, ya que pueden tomar parte en el cuidado de sus bebés, acariciarlos, abrazarlos y aprender a interpretar sus necesidades, lo que contribuye a darles tranquilidad y estabilidad emocional.

Una moderna y avanzada UCI de Neonatología

El Hospital Nuestra Señora del Rosario dispone de una de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales más avanzadas de la sanidad privada madrileña, preparada para atender a bebés en la mayoría de las patologías diagnosticadas antes y después del parto.

Tiene capacidad para 15 recién nacidos y está atendida por un equipo de pediatras especialistas en Neonatología y personal de Enfermería primordialmente preparado para atenderlos desde el punto de vista clínico y contribuir a su bienestar.

Su equipamiento es el siguiente: ocho incubadoras completamente equipadas, respiradores de alta frecuencia, lámparas de fototerapia y siete cunas de nido patológico

Las patologías más habituales entre nuestros recién nacidos son:

  • Niños prematuros: nacidos a partir de la semana 28
  • Problemas de adaptación pulmonar
  • Distress respiratorio
  • Sepsis
  • Ictericia
  • Bajo peso y bebés prematuros a partir de 900 gramos

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