Opinión: Consumir cultura

por YAGO CAMPOS




Italia regalará 500 euros a los jóvenes para gastar en cultura. Así rezaba el titular de esta noticia que saltó hace unos días a la palestra revolucionando, en cierta medida, el panorama cultural de nuestro país y los de nuestro entorno. Es verdad que hace falta matizar algunos aspectos del titular con el que empezábamos. La medida afectará a aquellos italianos/as, y también extranjeros, que cumplan los 18 años a lo largo de este año. Además, como era obvio, los 500 euros no pueden gastarse azarosamente. Se elaborará a tal efecto un catálogo con las actividades culturales sujetas a dicha “oferta”.

Este nuevo plan del gobierno italiano liderado por Matteo Renzi ha recabado numerosas alabanzas como se han hecho eco algunos medios. Cualquier tipo de iniciativa que promueva la cultura siempre debe ser bien acogida puesto que ésta constituye uno de los auténticos y verdaderos patrimonios de nuestras sociedades. Durante estos últimos años en España este patrimonio del que hablábamos ha recibido varios golpes. A la archiconocida subida del IVA cultural se ha sumado la ausencia de políticas promocionales de las artes plásticas y escénicas al mismo tiempo que se ha azuzado desde algunos sectores el desprestigio de las mismas (restándola importancia en planes educativos o tergiversando informaciones para crear un relato interesado, como es el caso del cine español)

No obstante, nunca nada es perfecto y algunas voces también han realizado diversas críticas al proyecto. De entre todas cabe destacar aquélla que se refiere al hecho de que se centre en el consumo, que por otra parte es realmente el aspecto novedoso de esta política puesto que programas que se centraban en el apoyo en la producción han venido siendo hasta el momento más populares. Se puede compartir que el consumo indiscriminado nunca puede ser una solución ya que resta valor a lo que se consume y no crea una sociedad mejor. Pero también es cierto que lo queramos no, consumir a día de hoy es uno de los factores que permiten ese crecimiento económico tan ansiado. Y aunque nos podemos plantear si crecer siempre es bueno, como de hecho reflexionaba aquí hace algún tiempo, fortalecer la economía potenciando el derecho a la cultura siempre va a dar valor añadido si logra gestionarse bien.

Ojalá y en España consigamos en un futuro implantar un programa así a nivel nacional (en el plano autonómico existen algunas medidas parecidas) para lograr estirar esos 260,1 euros que de media cada uno/a de nosotros/as gastamos en cultura. No estamos ante la política definitiva, se debe potenciar el hábito y que no sea moda pasajera o que alcance efectivamente a toda la población a la que va destinada y no solo acaben accediendo y disfrutando de la medida la juventud más acomodada, pero consumir cultura siempre es un acierto.

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