Manuela Carmena se aleja de Pablo Iglesias

por DAVID HERNÁNDEZ

Otra vez vuelve a ser noticia la extraña relación que mantienen la alcaldesa de Madrid y el líder de Podemos, Pablo Iglesias. Como ya ocurriera el 20 de diciembre, Manuela Carmena anuncia que no participará en la campaña del partido morado.

De nuevo, la veterana magistrada se desentiende de la marca de la formación emergente, provocando el silencioso malestar de la cúpula de Podemos y especialmente del político vallecano, que ha encontrado en la edil madrileña una díscola difícil de solventar.

La figura de Carmena como candidata al Ayuntamiento de Madrid, surgió de la propia estrategia diseñada por Iñigo Errejón, de la cual Iglesias no estaba convencido. El joven politólogo pensaba que sería mejor no precipitarse con sus propias siglas en las elecciones municipales, temeroso de que el ascenso de las europeas de 2014 se viera súbitamente frenado, por lo que pensó esconderse en una amalgama de plataformas, sólo reclamándolo como suyo si se daba la victoria, como sí ocurrió en Madrid, Barcelona o Cádiz.

Por su parte, Pablo Iglesias quería y creía necesario construir sus propias estructuras locales cuanto antes, puesto que siempre ha dado una importancia vital a la estructuración orgánica del partido. Sin embargo, quien en tiempos de universidad fuera su mejor amigo le convenció y además, le aconsejó buscar un nombre de prestigio y moderado, que les permitiera obtener un buen resultado en la ciudad donde se fundaron.

No obstante, Iglesias nunca vio con buenos ojos a Carmena, ya que representaba una personalidad totalmente independiente, alejada además de muchas de las propuestas e intenciones de Podemos. Incluso, no esperaba que Ahora Madrid fuera a obtener un tan buen resultado.

Cada vez que Manuela Carmena matizaba que ella no era de Podemos y reafirma su independencia, se fruncía el ceño de Pablo Iglesias, quien seguramente hubiera estado más emocionado y contento si la victoria en Madrid hubiera sido vía Comunidad con José Manuel López, que con la ex jueza.

Con todo ello, la actual alcaldesa no se ha sentido nunca cómoda con las formas y la mayor parte del discurso de Pablo Iglesias. Se siente más o menos a gusto con el equipo de trabajo de Ahora Madrid, pero tiene numerosos encontronazos, más allá de lo que las cámaras ven, con la dirección nacional de Podemos.

Iglesias sólo intento apropiarse de la campaña de las municipales, cuando a las 11 de la noche del 24 de mayo veía que se podía conseguir el ayuntamiento. Manuela Carmena sabe y es consciente del interés que siempre han tenido sobre ella, y que antes o después la dejarán caer o propiciarán su marcha. Por eso, se niega a manchar más su reputación situándose al lado de Pablo Iglesias en un mitin.

Este es un punto relevante, porque Manuela Carmena representa ese frente moderado y conciliador que existe en Podemos, que en la última legislatura se ha visto desterrado, escenificado en el aislamiento de Errejón, y sobrepasado por el programa más directo y confrontado de Iglesias, Echenique y Montero.

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