El coste de la vida en la Comunidad de Madrid sigue bajo presión. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación anual en la región se situó en el 4,7% al cierre de agosto, su nivel más alto desde hace tres años y medio.
El índice general aumentó en 8 décimas en agosto y la media de los precios es casi un 5 % (4,7) más cara que hace un año. También es la más alta desde febrero del 2023 en la Comunidad de Madrid. La fuerte aceleración tiene como claros protagonistas a los productos energéticos, debido al conflicto bélico en Oriente Medio: subieron un 18,1 % en el último año, sobre todo los combustibles y carburantes (21,5).
Las cambiantes bonificaciones fiscales a estos suministros se han demostrado ineficaces para contener sus precios. Así, la eliminación de la rebaja del IVA de la electricidad y el gas tuvieron como consecuencia un encarecimiento del 9,4 % respecto a agosto del 2025 y del 7,6 en el cómputo de los gastos en vivienda.
Tampoco se libran los transportes (+3,5 mensual y +9,6 anual), sobre todo el personal (+7,0 y +19,6, respectivamente), mientras que el público interurbano es un 12,2 % más barato que hace un año en nuestra región.
El otro gran capítulo de gastos, la alimentación, sigue más moderada que la media, aunque el 3,1 % de crecimiento anual sigue siendo un dato elevado. Sobre todo, en productos como los huevos (+16% anual), el pescado (+11), la carne de vacuno (+10) o las frutas frescas (+7); la subida media de los alimentos no elaborados se acerca al 6 %.
Otros productos y servicios que han tensionado los precios son los de alojamiento (+9,2 anual) los efectos personales (+7,4), los seguros (+6,2) o las actividades recreativas (+6,0). La única “alegría” la ofrecen el vestido y el calzado, con un descenso anual del 2,0 %.
La que sigue bastante estable es la inflación subyacente (ajena a los vaivenes de los productos más volátiles), que se reduce una décima respecto a julio y se sitúa en el 3,1 % anual en la Comunidad de Madrid. Eso sí, sigue siendo 4 décimas más alta que la subida media salarial pactada por convenio (2,7).
“La inflación sigue sin dar tregua a las familias madrileñas, que un mes tras otro ven cómo su capacidad de compra y de ahorro se reduce, con salarios insuficientes para absorber el aumento del coste de la vida. Los parches fiscales del Gobierno central no son eficaces para contener los precios en un mercado tan sensible como el energético”, denuncia María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
“Tener un empleo ya no garantiza tener una calidad de vida aceptable para la mayoría de las personas trabajadoras; por ejemplo, nuestros jóvenes no pueden emanciparse, aunque trabajen, por el disparatado coste de la vivienda y de sus gastos asociados. Hacen falta medidas estructurales más valientes y con subidas salariales vinculadas por ley a la inflación”, propone la máxima dirigente regional de la USO.
