Un ciudadano acudió este domingo a la Comisaría Integral del Distrito de Arganzuela de la Policía Municipal de Madrid para entregar una bomba de la Guerra Civil que, según explicó, había permanecido durante años en un armario de la vivienda familiar. El artefacto había sido conservado por su padre, piloto durante la contienda, que lo mantuvo guardado sin que la familia lo trasladara a ninguna autoridad.
Los hechos ocurrieron en la tarde del 13 de septiembre, cuando la persona se presentó en dependencias policiales portando el proyectil histórico. Tras relatar a los agentes el origen del objeto y las circunstancias en las que había permanecido en el domicilio, se activó el protocolo habitual para este tipo de hallazgos.
Hasta la comisaría se desplazaron especialistas de los TEDAX de la Policía Nacional, que realizaron una inspección técnica del dispositivo. Tras el análisis, confirmaron que el proyectil no contenía carga explosiva y que se encontraba totalmente inactivo, descartando cualquier riesgo para la seguridad.
El artefacto quedó bajo custodia policial para su gestión conforme a los procedimientos establecidos para material bélico histórico.
