La transformación digital y la creciente incorporación de tecnología a la actividad empresarial continúan impulsando el empleo en las ocupaciones de tecnologías de la información. Randstad ha analizado la evolución de estas posiciones a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al segundo trimestre de 2026. Según este análisis, la Comunidad de Madrid reúne 290.192 ocupados en las principales categorías IT, lo que la sitúa como la comunidad autónoma con mayor volumen de empleo entre los perfiles estudiados.
Los analistas y diseñadores de software y multimedia son el perfil con mayor volumen de empleo en la Comunidad de Madrid, con 72.998 profesionales. Les siguen los técnicos en operaciones de tecnologías de la información y asistencia al usuario, que reúnen 55.278 ocupados. En conjunto, ambos perfiles suman más de 128.000 profesionales y concentran una parte relevante del empleo tecnológico analizado en la comunidad.
La distribución territorial de las ocupaciones IT muestra una elevada concentración en las principales comunidades autónomas. Según el promedio de los últimos cuatro trimestres, la Comunidad de Madrid lidera el empleo en los perfiles tecnológicos analizados, con 290.192 profesionales, seguida de Cataluña, con 222.977 ocupados, y Andalucía, con 144.224 profesionales. En conjunto, estas tres comunidades concentran más de la mitad del empleo en los principales perfiles del sector.
Las mujeres representan solo una de cada cinco personas ocupadas en los principales perfiles IT
A nivel nacional, los principales perfiles IT analizados reúnen 1,08 millones de ocupados en el segundo trimestre de 2026. Este volumen refleja el peso creciente de las ocupaciones tecnológicas en el mercado laboral y la relevancia de perfiles vinculados al desarrollo de software, la programación, la ingeniería y las operaciones tecnológicas.
Sin embargo, el análisis también refleja una marcada brecha de género en el sector. De los más de 1,08 millones de profesionales, 865.319 son hombres, lo que representa el 79,9% del total, mientras que 217.642 son mujeres, equivalentes al 20,1%.
Esta presencia varía de forma acusada según la especialidad: la cuota femenina alcanza su nivel máximo en la dirección de servicios TIC y empresas de servicios profesionales (39,5%), seguida de los ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones (23,8%), especialistas en bases de datos y redes (23,1%) y analistas o diseñadores de software y multimedia (21,8%).
En el extremo opuesto, las mujeres representan solo el 1% entre los instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones, el 12,7% entre los programadores informáticos y el 16,4% entre los técnicos en operaciones TIC y asistencia al usuario.
Estas diferencias evidencian que la brecha de género continúa siendo uno de los principales retos del sector tecnológico, especialmente en las ocupaciones más vinculadas a la programación, las operaciones técnicas y la instalación de equipos.
Dinamismo del empleo en IT
El análisis de Randstad destaca el avance de los ingenieros técnicos en electricidad, electrónica y telecomunicaciones, que registran el mayor crecimiento interanual del sector con un aumento del 15,8% (hasta alcanzar los 27.300 ocupados). Les siguen los programadores informáticos, cuyo empleo creció un 10,9%, situándose en 226.581 profesionales.
En términos absolutos, los analistas y diseñadores de software y multimedia se consolidan como el grupo más numeroso, al concentrar el 21,5% del empleo analizado. Junto a los programadores informáticos (20,9%), ambas categorías reúnen a 459.768 profesionales, lo que significa que más de cuatro de cada diez ocupados del sector se dedican al desarrollo de software y programación.
“La evolución del empleo tecnológico refleja la creciente relevancia de perfiles vinculados al desarrollo de software, la programación y las especialidades técnicas. El avance de los ingenieros técnicos y los programadores confirma la necesidad de profesionales capaces de responder a la transformación digital de las empresas y a la creciente complejidad de las infraestructuras tecnológicas”, señala Adrián Gómez, director nacional de Randstad Digital. Y añade: “Además, la IA es un driver transformador ineludible, pero las empresas están encontrando ciertas dificultades en su implantación a escala, lo que hace que el impacto a priori inminente de la IA en este tipo de trabajos se esté dilatando en el tiempo.”
Los profesionales de entre 25 y 44 años concentran más de la mitad del empleo tecnológico
La distribución por edades muestra una elevada concentración del empleo en las franjas de edad intermedias. Los profesionales de entre 25 y 34 años forman el grupo más numeroso, con 317.115 ocupados, equivalentes al 29,3% del total. Les siguen los trabajadores de entre 35 y 44 años, con 285.123 profesionales y el 26,3% del empleo.
En conjunto, los trabajadores de entre 25 y 44 años reúne 602.238 ocupados y representan el 55,6% del empleo en las ocupaciones analizadas.
La presencia de profesionales jóvenes es especialmente relevante en algunos de los perfiles con mayor volumen de empleo. Los trabajadores de entre 25 y 34 años representan el grupo más numeroso entre los programadores informáticos, con 85.371 ocupados, y entre los técnicos en operaciones de tecnologías de la información y asistencia al usuario, con 57.643 profesionales.
Por su parte, los analistas y diseñadores de software y multimedia concentran su mayor volumen de empleo en el grupo de entre 35 y 44 años, con 74.240 ocupados, mientras que los puestos directivos presentan una mayor concentración en las franjas de edad superiores. Entre los directores de servicios TIC y empresas de servicios profesionales, el grupo de 45 a 54 años reúne 57.452 profesionales.
La formación universitaria predomina en los perfiles tecnológicos más especializados
El nivel formativo presenta diferencias relevantes entre las distintas ocupaciones tecnológicas. Los estudios universitarios predominan en los perfiles vinculados a la dirección, la ingeniería, el desarrollo de software y la gestión de datos y redes.
El 97,6% de los ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones cuenta con formación universitaria, mientras que en el caso de los analistas y diseñadores de software y multimedia el porcentaje es del 95%. Asimismo, en el caso de los especialistas en base de datos y redes informáticas, el 94,3% tiene título universitario.
En cambio, la Formación Profesional adquiere un mayor peso en las ocupaciones de carácter técnico y operativo. Los estudios profesionales concentran el 63,5% del empleo entre los técnicos en operaciones de tecnologías de la información y asistencia al usuario; el 63% entre técnicos en grabación audiovisual, radiodifusión y telecomunicaciones; y el 60,2% entre los instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones.
La contratación indefinida supera el 90% en la mayoría de los perfiles
La estabilidad laboral es una de las características predominantes en las principales ocupaciones del sector. La contratación indefinida supera el 90% en la mayoría de los perfiles y alcanza sus niveles más elevados entre los instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones, con un 98,3%, y los especialistas en bases de datos y redes informáticas, con un 97,1%.
También supera el 95% entre los directores de servicios TIC, los analistas y diseñadores de software y multimedia y los programadores informáticos.
La elevada presencia de contratos indefinidos refleja la necesidad de las empresas de atraer y retener talento especializado en un mercado caracterizado por la competencia por los perfiles tecnológicos y la creciente demanda de conocimientos técnicos.
“Aunque la existencia de perfiles freelance especializados es una realidad en este sector, el grueso de las necesidades de las empresas sigue siendo cubierto por personal indefinido. Estos perfiles, sobre todo los jóvenes, además del salario como primera razón, valoran el proyecto y la estabilidad en su decisión de decantarse por una oferta laboral u otra, seguida de las oportunidades de desarrollo y formación en nuevas tecnologías”, explica Adrián Gómez. Y añade: “Por el contrario, con la irrupción de la IA, el ciclo de vida de los proyectos tecnológicos se acorta y las empresas demandan cada vez más flexibilidad en el empleo tecnológico para ajustar la duración de los contratos a la realidad de su negocio. Sin tener aún ningún dato que nos apunte hacia esta dirección, podríamos empezar a ver este fenómeno reflejado en el empleo en un período de tiempo que dependerá en gran medida de la escalabilidad de los proyectos de IA en las empresas”.
Nota metodológica: El análisis de Randstad se basa en los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) y comprende nueve ocupaciones vinculadas a las tecnologías de la información, seleccionadas a partir de la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO): directores de servicios TIC y de empresas de servicios profesionales; ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones; ingenieros técnicos en electricidad, electrónica y telecomunicaciones; analistas y diseñadores de software y multimedia; programadores informáticos; especialistas en bases de datos y redes informáticas; técnicos en operaciones de tecnologías de la información y asistencia al usuario; técnicos en grabación audiovisual, radiodifusión y telecomunicaciones; e instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones.
