La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para esclarecer la supuesta agresión sexual bajo sumisión química denunciada por dos jóvenes de 18 y 19 años de edad y de nacionalidad peruana. Las víctimas acudieron el pasado sábado por la mañana a las dependencias de la comisaría de Puente de Vallecas tras despertarse desorientadas en la vía pública, en las inmediaciones de la estación de Metro de Laguna, en el distrito de Latina, después de haber asistido la noche anterior a un encuentro con varios varones en un piso de alquiler turístico situado en la calle Gran Vía.
Al recobrar el conocimiento, las jóvenes alertaron a la Policía Municipal y a los servicios de emergencias. En sus primeras manifestaciones ante las autoridades, ambas refirieron encontrarse en un estado de gran nerviosismo y aturdimiento, señalando sufrir intensos dolores en el área vaginal con erosiones visibles, además de molestias en la zona anal.
Desarrollo de los hechos y pérdida de conocimiento
Según explicaron las afectadas, acudieron durante la noche junto a un amigo hasta el inmueble de Gran Vía, donde se encontraban otros tres hombres. En el transcurso de la reunión ingirieron diversas bebidas alcohólicas combinadas, como ginebra, ron y whisky. En un momento determinado, comenzaron a notar sensaciones de mareo y se dirigieron al servicio, sintiéndose progresivamente indispuestas.
Ambas coincidieron en señalar que perdieron el conocimiento a partir de ese instante, sufriendo una amnesia total sobre lo acontecido en las horas posteriores. Según indicaron, se despertaron de forma simultánea en un banco de madera de la calle Cuart de Poblet, próximo a la parada de Metro de Laguna, acompañadas por el amigo con el que habían acudido al piso. Una de las jóvenes tenía la prenda íntima superior desabrochada y las dos presentaban la misma sintomatología física.
Asistencia de emergencias y protocolo activado
Hasta el lugar se desplazaron sanitarios de SAMUR-Protección Civil junto a un psicólogo de guardia para prestar asistencia especializada, activándose de inmediato el protocolo previsto para probables delitos contra la libertad sexual. Durante la atención sanitaria, la joven de 19 años precisó que entre los asistentes al inmueble se consumió marihuana, tusi y otros estupefacientes, recalcando que ni ella ni su compañera habían tomado drogas.
A causa de la confusión y el estado en el que se encontraban, las denunciantes no pudieron aportar datos precisos sobre el desarrollo del suceso ni sobre la identidad de los implicados. Tras recibir la primera asistencia, acudieron a la comisaría de la Policía Nacional en Puente de Vallecas para formalizar la denuncia, iniciándose las gestiones policiales para esclarecer lo sucedido y verificar la posible sumisión química y agresión sexual.
