El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha presentado esta mañana el proyecto de instalación de desfibriladores en toda la flota de autobuses municipales de Madrid. Acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y la concejala de Retiro, Andrea Levy, ha anunciado que para el próximo mes de octubre todos los autobuses de EMT Madrid estarán dotados de estos equipos de diagnóstico y tratamiento de episodios cardiacos con el objetivo de reforzar la seguridad de los usuarios a bordo.
Almeida ha señalado que estos aparatos están diseñados para atender tanto a pasajeros como a cualquier viandante que lo necesite, “lo que nos va a permitir tener una capilaridad que va a alcanzar a todos los barrios de la ciudad de Madrid, prácticamente a todas las calles”. Esta iniciativa, ha indicado, “pretende crear las mejores condiciones de salud para que Madrid siga siendo la ciudad más longeva del mundo” gracias a la tecnología puntera de una empresa española. El alcalde ha destacado “la formación a todos los conductores de EMT Madrid para que sepan utilizar estos dispositivos y, así, poder salvar vidas”, destacando “la facilidad de su uso con instrucciones sencillas para utilizarlos en caso de emergencia”.

El contrato de suministro, instalación, mantenimiento y gestión de incidencias de desfibriladores para EMT Madrid fue adjudicado el pasado mes de marzo a Bexen Cardio, de la Corporación Mondragón, único fabricante nacional de desfibriladores. Esta empresa española con presencia en más de 100 países y 45 años de experiencia resultó ganadora de la adjudicación por un importe total de 2,9 millones de euros (sin IVA). Se trata de una modalidad de contrato de renting y mantenimiento durante un periodo de cinco años para un total de 2.200 unidades, es decir, la totalidad de la flota de EMT Madrid.
La flota de EMT Madrid, 100 % cardioprotegida
Los autobuses madrileños dotados de desfibriladores van a circular con la pegatina distintiva ‘Autobús cardioprotegido’ en su exterior para informar a los usuarios de que disponen de desfibrilador externo automatizado (DEA).
La instalación de desfibriladores ha comenzado en julio, con el modelo Reanibex 100, de fabricación española. Se trata de un dispositivo externo automatizado que cuenta con modo de uso para pacientes adultos y también pediátricos, está dotado de un sistema de geolocalización e incluye apoyos para la realización de la RCP como metrónomo y retroalimentación sobre la frecuencia de las compresiones en tiempo real. Tiene unas medidas de 25 x 24 x 14 cm y un peso de 2,5 kg.
Esta solución integral de cardioprotección conectada permite la monitorización remota del estado de todos los desfibriladores presentes en los autobuses las 24 horas del día. El seguimiento operativo de los equipos instalados en la flota se traduce en una mayor capacidad de respuesta ante cualquier incidencia.
Instrucciones auditivas claras e intuitivas, paso por paso
En caso de emergencia, al retirar el desfibrilador de su ubicación, se activa automáticamente la llamada al 112 y se envía una alerta con la ubicación del equipo para poder identificar que está siendo utilizado y así facilitar su localización. El dispositivo se enciende automáticamente al abrir la tapa y emite instrucciones auditivas claras e intuitivas para guiar al rescatador paso a paso: cómo colocar los parches, cuándo no tocar a la víctima, cuándo realizar la reanimación cardiopulmonar y, si fuera necesario, cuándo aplicar la descarga. Seguir este protocolo y realizar correctamente la RCP mediante compresiones torácicas y ventilaciones en personas en parada cardiaca aumenta las posibilidades de supervivencia del paciente.
EMT Madrid, como empresa comprometida con la cardioprotección de los usuarios, cuenta con un importante precedente en esta materia: en 2021, instaló este tipo de equipos en 176 autobuses de su red municipal gracias al proyecto municipal Cardiomad. Esta iniciativa conjunta del Ayuntamiento de Madrid, SAMUR-Protección Civil, Policía Municipal y el Foro de Empresas por Madrid promovió la instalación y mantenimiento de estos desfibriladores estratégicamente repartidos en un total de 11 líneas de autobús madrileñas.
