La Mesa Ciudadana del Árbol, junto con la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), ha manifestado su rechazo ante la reciente eliminación de seis acacias adultas (*Albizia julibrissin*) en la Plaza de Cibeles. Esta actuación, ejecutada por el Ayuntamiento de Madrid con el fin de liberar espacio para el escenario principal de la visita del Papa, ha sido calificada por los colectivos como una «tala encubierta» que contradice los principios de sostenibilidad que promueve el pontífice en su encíclica *Laudato si*.
Controversia sobre la viabilidad de los trasplantes
Aunque el Consistorio justifica la intervención asegurando que los seis ejemplares han sido trasladados a los viveros municipales, los colectivos ambientales sostienen que la operación es técnicamente irreversible.
Entre los factores que anulan la viabilidad del arraigo destacan la madurez de los árboles, los daños producidos durante la extracción y el transporte, y las elevadas temperaturas registradas en mayo. Esta situación evoca la polémica de febrero de 2025, cuando dos ejemplares trasladados por las obras del estadio Santiago Bernabéu fallecieron poco tiempo después.
Despilfarro y falta de planificación en los viveros
La denuncia también se centra en la gestión de recursos públicos ante el cambio de criterios estéticos para decorar la ciudad con los colores de la bandera vaticana (blanco y amarillo):
- El Vivero Municipal de Estufas de El Retiro había producido más de 80.000 plantas para el ornato general, las cuales fueron descartadas al no coincidir con la nueva temática.
- Ante el riesgo de descomposición, estas plantas fueron donadas de urgencia a colegios, asociaciones vecinales y huertos urbanos.
- La falta de previsión ha forzado al Ayuntamiento a realizar una compra urgente de flores a proveedores externos, duplicando así el gasto público para cumplir con la nueva estética requerida.
Las entidades sociales han instado al gobierno municipal a abandonar los subterfugios técnicos utilizados para justificar la pérdida de masa arbórea en la capital, al considerar que este despliegue choca con la sobriedad defendida por la Archidiócesis de Madrid.
Foto: FRAVM.
