Un hombre se recupera favorablemente en el Hospital Gregorio Marañón tras haber sido intervenido de urgencia por lesiones de arma blanca en la pierna y el tórax. El paciente, según informaron fuentes de la investigación este sábado, ya se encuentra fuera de peligro tras el ataque sufrido la noche del pasado viernes, 22 de mayo.
Por estos hechos, la Policía Municipal de Madrid mantiene bajo arresto a una ciudadana peruana de 41 años, acusada formalmente de una tentativa de homicidio hacia la víctima, que comparte su misma nacionalidad y con quien convivía en una vivienda de la calle Encajeras, en el distrito de San Blas-Canillejas.
Declaraciones en el traslado y detención
La gravedad de la acusación se vio reflejada durante el posterior traslado de la sospechosa a la comisaría del distrito de San Blas-Canillejas. Según han revelado fuentes policiales, la mujer preguntó directamente a los agentes de custodia si el agredido había fallecido a consecuencia de las heridas, llegando a manifestar de forma explícita: «Quería matar a ese tipejo».
Momentos antes, mientras las asistencias médicas se dirigían al lugar del suceso, el propio herido llegó a revelar a los policías actuantes que sentía un profundo miedo hacia su compañera de estancia, aunque en ese instante prefirió no pormenorizar cuáles fueron las causas concretas que desencadenaron la agresión.
Intervención en el inmueble y entorno vecinal
El origen de la intervención policial se remonta a las llamadas de alerta efectuadas por varios vecinos del bloque de viviendas. Los residentes avisaron a las salas de emergencia al escuchar una violenta riña en el piso, describiendo cómo una mujer se había abalanzado sobre un hombre, situándose encima de él, mientras trataba de clavarle un cuchillo de manera reiterada. Al irrumpir en la escena, los agentes detuvieron a la mujer y escucharon la acusación directa del afectado, quien señaló a su compañera de cuarto como la única responsable.
Convivencia en el piso compartido
Las pesquisas vecinales y las entrevistas a los testigos que se encontraban dentro de la vivienda —donde también estaban presentes los otros inquilinos del inmueble y los dos hijos menores de edad de la arrestada— confirmaron que entre ambos ciudadanos peruanos no existía ningún tipo de relación sentimental. No obstante, las mismas fuentes vecinales corroboraron que, a pesar de compartir únicamente el alquiler de la habitación, las disputas y los desencuentros previos entre ambos eran habituales en el domicilio.

