El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha destacado este sábado la relevancia de la festividad de la Virgen de la Paloma para la capital, definiéndola como «una de sus fiestas más grandes» y subrayando que se trata de «una jornada de devoción y casticismo que nos une a todos los madrileños». A través de un mensaje institucional, el regidor ha felicitado a los vecinos en el día grande de la considerada patrona popular de la ciudad, en una jornada festiva que marca el cierre del ciclo de fiestas de agosto en el distrito Centro tras San Cayetano y San Lorenzo.
Las palabras del alcalde se enmarcan en un extenso programa de actos religiosos y tradicionales en la Parroquia de la Virgen de la Paloma y San Pedro el Real. Durante la mañana se han oficiado diversas eucaristías y la Misa Solemne, presidida por el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, y con la presencia de autoridades de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento, encabezadas por la alcaldesa en funciones, Inma Sanz. Tras la ceremonia, los efectivos del Cuerpo de Bomberos de la capital —del que la Virgen es patrona— han realizado el emblemático descendimiento del cuadro del siglo XVIII para la posterior veneración de los fieles.
Procesión y afecciones al tráfico
Los actos de la jornada culminan por la tarde con el rezo del rosario, el homenaje a la patrona y la salida procesional de la Virgen a partir de las 19:30 horas a hombros de los anderos. La comitiva recorrerá enclave estratégicos del centro madrileño como la plaza de La Paloma, la Gran Vía de San Francisco, la Puerta de Toledo, la calle de Toledo, la plaza de la Cebada y la Carrera de San Francisco antes de regresar a su templo.
Con motivo del paso de la comitiva y la afluencia de ciudadanos, la ciudad registra cortes de tráfico en el entorno del recorrido entre las 17:00 y las 22:00 horas, afectando a viales principales como la calle Bailén, la Puerta de Toledo y los accesos a la zona histórica del distrito Centro.
