Agentes de la Policía Nacional han detenido a un varón por estafar a personas mayores mediante la técnica de la “urgencia hospitalaria”. Llamaba a sus víctimas y empleaba audios en los que se escuchaba a sus supuestos hijos llorar y pedir auxilio para evitar que tuvieran que amputarles miembros o incluso morir.
Seleccionaba a personas en situaciones de vulnerabilidad y que se encontraban solas en sus domicilios, con edades comprendidas entre los 85 y más de 100 años. El hombre ha sido detenido como presunto autor de 13 delitos de estafa y la investigación policial se encuentra actualmente abierta ante la posibilidad de que aparezcan nuevas víctimas.
“¡Mamá! Ayúdame”… “¡No llores, hijo, pero cómo no te voy a ayudar”
La investigación policial se inició a principios de este año. Los agentes tuvieron conocimiento de esta modalidad de estafa tras tener conocimiento de una denuncia en la que, una mujer, había recibido una llamada a través de un número oculto en la que un falso médico le explicaba que su hijo había sufrido un grave accidente y que necesitaba su ayuda para poder salvarle la vida.
Durante la llamada del falso médico, intercalaban audios en los que se podía escuchar a otro hombre llorar desesperadamente, pidiendo auxilio a su madre, incluso manifestando que se suicidaría si no atendía las peticiones del falso médico. Posteriormente, explicaban a la víctima que su hijo se encontraba en la mesa de operaciones y que tenía que utilizar unos clavos de oro de un valor muy elevado y, que si no era intervenido inmediatamente, tendría que amputar un miembro e incluso podría llegar a morir.
“Señora, que no tiene que hablar con nadie”
El falso médico solicitó todos los números de teléfono de su víctima para mantener las líneas ocupadas y, de esta manera, aislarla de cualquier tipo de comunicación con el exterior.
Las pesquisas policiales permitieron comprobar que cuando la víctima intentaba contactar con algún familiar para constatar los hechos, el supuesto médico le instaba a no hacerlo, alegando la urgencia vital en la que se encontraba su hijo.
Además, la llamada se alargó durante más de una hora y media, en la que la víctima fue entretenida con todo tipo de estratagemas. Finalmente, pedían que metiera todo su dinero y joyas de oro en bolsas de plástico y lo lanzara por la ventana, donde estaría un miembro del equipo médico para recogerlo y llevarlo directamente hasta el hospital.
Ataques de ansiedad y cuadros cardiacos al darse cuenta de que habían perdido todo
La investigación permitió descubrir que este tipo de estafa, que es una variante más sofisticada de la conocida “estafa del hijo en apuros”, estaba incrementando exponencialmente en toda la geografía española. El modus operandi consiste en alegar la urgencia e imperiosa necesidad de ayudar a salvar la vida de un hijo y, además jugar constantemente con la emoción de las víctimas.
En algunas ocasiones, las llamadas eran prolongadas hasta cuatro o cinco horas, en las que aislaban a la víctima de todo contacto telefónico o social y habitualmente, solicitaban que lanzasen el dinero por la ventana o, si la arquitectura del inmueble no lo permitía, llegaban a personarse en el domicilio totalmente cubiertos para no ser reconocidos con posterioridad.
Algunas de las víctimas, cuando finalmente conseguían hablar con sus familiares y ser conscientes de que habían sido estafados, llegaron a sufrir ataques de ansiedad e incluso, cuadros clínicos cardíacos graves.
Respuesta policial: crear inmediatamente un equipo operativo
La rápida respuesta policial permitió establecer un dispositivo por el que fue localizado el ahora detenido, que tras tener un contacto con una mujer mayor, inició su marcha a bordo de un patinete eléctrico, llevando a cabo una conducción temeraria y de huida.
Tras la averiguación de la identidad de la mujer con la que el hombre habría estado, se utilizaron todos los recursos policiales disponibles para su localización inmediata, siendo encontrada en un vehículo dirección al hospital de Toledo, lugar en el que los miembros del entramado criminal le manifestaron que se encontraba su hija gravemente herida.
Trece delitos de estafa esclarecidos e investigación abierta
Por todos estos hechos, el pasado día 29 de abril se practicó la entrada y registro del domicilio del hombre, lugar en el que se intervinieron joyas, teléfonos móviles, documentación relacionada con los hechos delictivos, prendas de ropa utilizadas, así como un coche de alta gama.
La investigación, que actualmente se encuentra abierta, permitió esclarecer trece hechos delictivos ocurridos en los distritos madrileños de Carabanchel, Fuencarral-El Pardo, Usera y Villaverde, en la localidad de Torrejón de Ardoz y en las ciudades de Alicante y Murcia. Finalmente, el varón fue detenido como presunto autor de trece delitos de estafa, pasando posteriormente a disposición de la autoridad judicial.

