La FAPA Francisco Giner de los Ríos, federación que agrupa a cerca de un millar de asociaciones de madres y padres, ha reclamado a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid la puesta en marcha inmediata de un plan integral de salud mental en los centros educativos. La exigencia surge tras conocerse los datos del Observatorio de Convivencia Escolar, que revelan un incremento del 21,41 % en el número de protocolos abiertos por situaciones de violencia durante el curso 2023-2024.
Según los datos presentados el pasado 30 de abril, se registraron 1.220 notificaciones adicionales relacionadas con conflictos en la convivencia escolar. La federación destaca con especial preocupación el aumento de casos vinculados a comportamientos suicidas, autolesiones, maltrato y agresiones sexuales. Para la FAPA, estas cifras invalidan la estrategia de imponer la autoridad docente por decreto y demuestran la necesidad de especialistas estables, como la figura del psicólogo educativo, en todos los centros.
Neurodivergencia y discapacidad: el foco del acoso
El análisis de los resultados del Test Sociescuela 2024-2025 identifica a la neurodivergencia como la principal diana de acoso en las aulas. El alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y discapacidad presenta un riesgo cinco veces superior de sufrir acoso escolar. Por su parte, los estudiantes con TDAH, altas capacidades o dificultades del lenguaje tienen tres veces más probabilidades de ser víctimas, mientras que el riesgo se duplica en casos de dificultades de aprendizaje.
La federación señala que los recreos y comedores siguen siendo los espacios más críticos para la convivencia, pero rechaza la eliminación de estos tiempos, abogando en su lugar por una supervisión reforzada y programas de sensibilización que fomenten el respeto a la diversidad.
Crisis de salud mental: depresión y desesperanza
Los datos de salud mental correspondientes al curso actual 2024-2025 son igualmente alarmantes. La desesperanza se sitúa como el principal factor de riesgo, afectando especialmente a los varones con un índice del 62 %. Asimismo, el estudio de screening refleja que un 26 % de los alumnos presenta indicadores de depresión y un 16 % manifiesta síntomas físicos (somatización) asociados al malestar emocional.
Ante este escenario, la FAPA solicita una acción coordinada que incluya la evaluación de las aulas de Educación Especial en centros ordinarios y el refuerzo de los planes de acogida. La federación insiste en que la administración debe intervenir sin más dilación en la prevención y el bienestar emocional del alumnado para revertir una tendencia que califican de insostenible.

