El próximo enfrentamiento de la Euroliga entre el Real Madrid y el conjunto israelí Hapoel Tel Aviv Subaru se desarrollará sin presencia de público en las gradas. Según han confirmado fuentes de la Delegación del Gobierno tras la reunión de coordinación celebrada esta mañana, el partido de baloncesto —programado para el martes 24 de marzo a las 21:00 horas— se disputará a puerta cerrada en el Movistar Arena como medida preventiva de seguridad.
A pesar de la ausencia de espectadores, las autoridades han diseñado un operativo especial debido a la calificación del encuentro como de «alto riesgo». El dispositivo contará con la movilización de aproximadamente 400 efectivos de la Policía Nacional, integrados por unidades especializadas como la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, Información y la Unidad de Intervención Policial (UIP).
A este despliegue se sumarán agentes de la Policía Municipal de Madrid para la regulación del tráfico, así como efectivos de SAMUR-Protección Civil, Bomberos y los servicios de seguridad privada tanto del Real Madrid como del propio pabellón.
Restricciones perimetrales y cortes de tráfico
El plan de seguridad establece un blindaje del entorno del Movistar Arena que incluye:
- Ampliación de la zona de seguridad: Se instalará un vallado perimetral en los alrededores del recinto.
- Restricciones de movilidad: Se producirán cortes de tráfico en las calles adyacentes y limitaciones de acceso al parking del estadio durante las horas previas y posteriores al choque.
La Delegación del Gobierno ha vuelto a agradecer la disposición del Real Madrid y de los responsables del Movistar Arena al seguir las recomendaciones policiales, priorizando la seguridad ciudadana y el desarrollo pacífico del evento deportivo.
Antecedentes: la repetición del «modelo Maccabi»
Esta decisión no es inédita en la presente temporada. El protocolo activado para el duelo contra el Hapoel Tel Aviv es idéntico al que se aplicó el pasado 8 de enero en el partido frente al Maccabi Tel Aviv. En aquella ocasión, la jornada 21 de la Euroliga también se celebró sin público y bajo un estricto cordón policial por recomendaciones de los servicios de Información de la Policía Nacional.
Con esta medida, las instituciones buscan evitar cualquier tipo de incidente derivado del actual contexto geopolítico, garantizando que el foco permanezca estrictamente en lo deportivo, aunque sea bajo el silencio de un estadio vacío.
