La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid inicia este lunes, a las 10:00 horas, el juicio con jurado popular contra cuatro hombres acusados de planificar y ejecutar un ataque armado contra miembros de la banda rival «Trinitarios». Los hechos, ocurridos en octubre de 2022 a las puertas de una discoteca al sur de Madrid, se saldaron con un fallecido y tres heridos de gravedad.
Según el escrito de acusación de la Fiscalía de Móstoles, el ataque fue una «venganza» organizada por miembros probados de la banda juvenil Dominican Don’t Play (DDP). Entre los procesados destaca J. D. M., identificado por los investigadores como el «Suprema» (líder) del Coro de Campamento, quien habría coordinado la acción desde la sombra. Junto a él se sientan en el banquillo K. H. N., B. de M. S. y V. G., este último encargado de la logística y el transporte.
Una venganza planificada
El Ministerio Público sostiene que el origen del suceso se remonta a la madrugada del 11 al 12 de septiembre de 2022, tras un concierto en la discoteca Shoko de Madrid, donde supuestos Trinitarios atacaron con armas de fuego a miembros de los DDP. En represalia, los acusados planificaron un «caída» (ataque) para el 3 de octubre, coincidiendo con otro evento del cantante Rochy RD en la discoteca Cañabrava de Fuenlabrada.
Para la ejecución del plan, el grupo se proveyó de una furgoneta Citroën Jumper robada y con matrículas falsas, conducida por V. G. El día previo, los acusados realizaron incluso labores de reconocimiento en la zona para asegurar la ruta de escape.
El ataque: disparos a quemarropa y machetazos
A las 06:12 horas del 3 de octubre, una vez retirado el dispositivo policial preventivo, dos menores de edad vinculados a la banda (cuyo procedimiento se ha seguido por la vía de Menores) descendieron de la furgoneta armados con un revólver del calibre .38 y un machete de grandes dimensiones.
La víctima mortal, S. H. M. R., de 21 años, se encontraba apoyado en un banco frente al local cuando fue abordado por la espalda. Según la Fiscalía, uno de los menores le disparó en la cabeza mientras el otro le asestaba varios machetazos en el rostro, causándole la muerte instantánea. En su huida hacia el vehículo, los atacantes dispararon y agredieron a otros tres jóvenes, provocándoles lesiones de extrema gravedad que requirieron ingresos en la UCI y cirugías de urgencia.
Radiografía de una organización criminal
El escrito de la Fiscalía dedica un extenso apartado a describir la estructura de los Dominican Don’t Play. Define a la banda como una organización jerarquizada con roles estrictos (desde «Soldados» hasta «Patriarcas»), códigos de vestimenta, pago de cuotas y una férrea disciplina territorial.
Los investigadores subrayan que J. D. M. y K. H. N. cuentan con un amplio historial de identificaciones policiales en las que se les intervinieron armas blancas, como machetes y navajas de mariposa, además de simbología propia de la banda (colores rojo, azul y blanco). El fiscal considera que el ataque no fue un hecho aislado, sino una acción colectiva bajo el amparo de la «responsabilidad compartida» del grupo criminal.
Cargos y situación personal
Los cuatro acusados afrontan cargos por asesinato consumado, tres delitos de asesinato en grado de tentativa y pertenencia a organización criminal. Tres de ellos se encuentran en prisión provisional desde su detención en abril de 2023, mientras que uno permanece en libertad provisional.
El juicio, que se desarrollará bajo la modalidad de Tribunal del Jurado, tratará de dirimir el grado de participación de cada uno en la planificación de una de las jornadas más violentas atribuidas a las bandas juveniles en la Comunidad de Madrid en los últimos años.

