El Ayuntamiento de Madrid va a dar comienzo este lunes, 2 de febrero, las obras para la remodelación de la calle Alcalá entre la plaza de Cibeles y la plaza de la Independencia, cuyos trabajos se extenderán, previsiblemente, hasta el primer trimestre de 2027. Esta intervención conllevará afecciones al tráfico, con el corte de un carril por sentido en la zona afectada.
Esta reducción de carriles de circulación, según fuentes municipales, será necesaria para ampliar las aceras, construir una mediana central y ganar espacio para los peatones, una configuración que se mantendrá una vez finalicen las obras. El proyecto, que supone una inversión de 6,1 millones de euros, cuenta con el visto bueno de la Unesco, la Comisión Local de Patrimonio Histórico y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.

Plaza de la Independencia
La remodelación supondrá la integración visual y funcional de la Puerta de Alcalá, reduciendo su carácter de monumento aislado en una glorieta y acercándolo a la ciudadanía. En este sentido, se remodelará el jardín para recuperar uno de los trazados de finales del siglo XIX que permitirá la permeabilidad peatonal que conecte la calle de Alcalá con el área de configuración triangular, actualmente usada como espacio de contemplación. Para conseguir este objetivo, se creará un nuevo paso peatonal en la parte oeste de la plaza, además de adecuar el paso existente en el este. Además, se realizará un estudio de la iluminación del monumento, modificando la ubicación de los puntos de luz y mejorando los proyectores.

El proyecto mantendrá la mayor parte de la pavimentación actual de las aceras de la plaza ejecutadas en el año 2009, mejorando la accesibilidad con nuevos encaminamientos a los pasos peatonales y paradas de transporte público para adecuarlas a la normativa de accesibilidad universal. Asimismo, se reducirá un carril para generar un carril bici segregado que conecte el de la calle de Alcalá con el de la calle de Serrano, dando acceso también al parque del Retiro. La actuación en la plaza se completará con la renovación y ampliación del mobiliario urbano, el asfaltado de toda la calzada de la plaza y la redistribución del transporte público, incrementando posiciones y generando isletas para la colocación de las marquesinas.

Calles de Alfonso XI y Pedro Muñoz Seca
En la calle de Alfonso XI se actuará en la manzana comprendida entre la calle de Alcalá y la calle de Valenzuela para ampliar la acera oeste y cambiar la banda de estacionamiento de batería a línea, lo que permitirá generar una nueva alineación de arbolado con seis nuevos ejemplares. Los pavimentos seguirán el mismo criterio que los de la calle de Alcalá, adecuando sus dimensiones con relación a la escala de la vía. En cuanto a la calle de Pedro Muñoz Seca, se actuará únicamente para adecuar la embocadura a la nueva configuración de la calle de Alcalá.
