Una conductora de 50 años de edad fue arrestada este jueves, 29 de enero, en el distrito madrileño de Latina tras verse involucrada en un siniestro vial mientras circulaba en dirección prohibida. La mujer, que acabó impactando frontalmente contra un vehículo de transporte con conductor (VTC), se enfrenta ahora a cargos penales tras rechazar reiteradamente someterse a las pruebas de detección de alcohol reglamentarias en las inmediaciones del Alto de Extremadura.
Los hechos tuvieron lugar en la calle Francisco Brizuela. Varias unidades de la Policía Municipal de Madrid se desplazaron hasta el punto del accidente tras recibir el aviso de una colisión provocada por un turismo que avanzaba en sentido contrario al de la marcha. Al establecer contacto con la implicada, los agentes actuantes detectaron de inmediato signos inequívocos de una fuerte intoxicación etílica, describiendo a la mujer como una persona que se encontraba visiblemente aturdida y con dificultades cognitivas.
Al ser interrogada sobre lo sucedido, la sospechosa admitió haber estado consumiendo bebidas alcohólicas en un local cercano. Sin embargo, intentó justificar su peligrosa maniobra alegando una desorientación absoluta producida por la combinación de las fuertes lluvias que caían en ese momento y la alteración del entorno urbano debido a las obras de remodelación de la A-5. Pese a sus explicaciones, los testimonios de ciudadanos que presenciaron el choque confirmaron que el coche invadió el sentido opuesto antes de golpear al VTC.
La intervención policial alcanzó su punto más crítico durante el intento de realizar el test de alcoholemia. La mujer se opuso a la prueba hasta en tres ocasiones distintas. Según han relatado fuentes del cuerpo, los efectivos intentaron colaborar con ella y darle margen para realizar el soplido con el fin de evitar su detención administrativa. No obstante, el avanzado estado de embriaguez hacía imposible la maniobra: la conductora no era capaz de mantener el flujo de aire necesario e incluso mostraba serias dificultades para introducir correctamente la boquilla del dispositivo en su boca.
Finalmente, ante la imposibilidad técnica de obtener un resultado válido y la persistente actitud obstructiva, la Policía Municipal procedió a su detención. Se le imputa un delito contra la seguridad vial, agravado por la negativa a someterse a las pruebas legalmente exigidas tras haber causado un accidente de tráfico. El atestado ya ha sido remitido a la autoridad judicial competente.
