Latina homenajeará este domingo a Soledad Cazorla, primera Fiscal contra la Violencia de Género

El acto se celebrará este domingo, 10 de junio, a las 12:00 horas, en la calle Soledad Cazorla, esquina con la de José de Cadalso, en el barrio de Las Águilas del distrito de Latina.

Este domingo, 10 de junio, el barrio de Las Águilas en el madrileño distrito de Latina acogerá el homenaje que el Ayuntamiento de Madrid rinde a Soledad Cazorla en la calle que desde hace poco lleva su nombre.

La delegada de Políticas de Género y Diversidad, Celia Mayer, y el concejal de los distritos de Latina y Vicálvaro, Carlos Sánchez Mato, asistirán a un acto al que también han confirmado su asistencia la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Purificación Causapié, acompañada por la concejala socialista del distrito de Latina, Mar Espinar.

Intervendrán Lourdes Hernández, presidenta del Consejo de Mujeres, Paca Sauquillo, presidenta del Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, y Joaquín Tagar, promotor del Fondo de Becas Soledad Cazorla.

El acto recordará la figura de la primera fiscal de sala contra la violencia de género y su importante labor en defensa de la igualdad y contra las agresiones machistas. Al finalizar, se leerá el poema “Soledad” de Teresa Agutín.

Soledad Cazorla

Soledad Cazorla, fallecida en Madrid el 4 de mayo de 2015, fue la primera Fiscal de Sala contra la Violencia sobre la Mujer. Fue responsable de poner en marcha y dirigir la red española de fiscales especialistas en violencia contra la mujer, creada en 2004 tras la entrada en vigor de la Ley Integral contra la Violencia de Género, responsabilidad que ejerció durante una década, desde 2005 hasta su muerte.

Defensora de la igualdad, y con un alto compromiso personal y profesional en la lucha contra la violencia de género, su carrera profesional estuvo estrechamente vinculada al desarrollo de esta ley en España, destacando su implicación en la necesidad de que el papel de la fiscalía contribuyera a un adecuado tratamiento de las mujeres víctimas en el proceso judicial y, en especial, en la necesidad de proteger a los niños y las niñas que tenían que convivir con la dura realidad de la violencia contra sus madres.

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