Desarticulada una banda criminal especializada en robos con fuerza en domicilios y locales de Barcelona y Madrid

  • Los integrantes del grupo desarticulado eran originarios de Georgia y habían sido reclutados entre miembros de otros grupos criminales que operaban en España.
  • El grupo, que estaba perfectamente estructurado, contaba con miembros que observaban previamente las características de los lugares a asaltar, con el objetivo de colocar marcadores en función del grado de vulnerabilidad.
  • Han sido detenidas un total de 17 personas relacionadas con los asaltos y un receptador, a quien el grupo vendía una parte muy importante de los objetos robados.




Agentes de la Policía Nacional y de los Mossos d’Esquadra han desarticulado una organización criminal especializada en robos con fuerza en domicilios y locales de Barcelona y Madrid. Los integrantes del grupo desarticulado eran originarios de Georgia y habían sido reclutados entre miembros de otros grupos criminales que operaban en territorio español. El grupo, que estaba perfectamente estructurado, contaban con miembros que observaban previamente las características de los lugares a asaltar, con el objetivo de colocar marcadores en función del grado de vulnerabilidad. Han sido detenidas un total de 17 personas relacionadas con los asaltos y a un el receptador, a quien el grupo vendía una parte muy importante de los objetos robados.

La investigación se inició en octubre de 2016 cuando los investigadores tuvieron constancia de un robo con fuerza perpetrado por tres personas en Terrassa. Los agentes, desde un primer momento pudieron identificar a los autores de los hechos como integrantes de un grupo de origen georgiano, muy activo y ubicado en el distrito de Sant Martí de Barcelona, especializado en robos en domicilios.




En la fase inicial los investigadores constataron que la organización de ladrones se había separado para formar nuevos grupos con personas reclutadas de otras redes delincuenciales que o bien habían desaparecido -tanto en Cataluña como en diversas ciudades españolas y europeas- o bien que habían venido directamente desde Georgia para integrarse a la actividad delictiva de la organización. Su ámbito de actuación se situaba dentro del área metropolitana de Barcelona, en las comarcas del Vallés Occidental y el Baix Llobregat, y en la ciudad de Madrid. A pesar de formar nuevos grupos, los principales investigados tenían contacto habitual entre ellos y se intercambiaban sus integrantes y las herramientas de las que disponían para consumar los robos con el fin de optimizar todos los recursos.

Durante la investigación los agentes averiguaron que la organización había enviado un grupo a Madrid con el objetivo de perpetrar diversos robos. La primera semana de febrero agentes de la Policía Nacional consiguieron abortar un robo in fraganti de los investigados y detuvieron a cuatro personas.




Vigilaban y marcaban sus objetivos

Las funciones y roles de los miembros del grupo estaban perfectamente definidos. Contaban con un grupo de personas que realizaban visitas previas a los posibles objetivos que pretendían asaltar posteriormente. En los días anteriores al robo, se desplazaban hasta el lugar y hacían un estudio detallado para recoger todas las características de la vivienda y su entorno: tipo de puerta de acceso a la finca, número de vecinos en la escalera, situación de las puertas en cada planta, tipo de puerta y marca de las cerraduras.

A partir de este exhaustivo análisis colocaban unos marcadores en función del grado de vulnerabilidad de cada vivienda. Otro grupo se dedicaba a la vigilancia y el control de la zona seleccionada, de esta forma el día del robo se desplazaban al lugar elegido y parte de los ladrones se quedaban en el exterior para llevar a cabo la vigilancia, mientras los otros entraban en el edificio para comprobar la finca y los pisos que estaban vacíos. Una vez comprobado el interior de la escalera, el especialista en la apertura entraba en acción y forzaba la puerta con alguno de los métodos habituales: radiografía, pico de loro, bumping o usando ganzúas. Una vez facilitado el acceso el encargado de la apertura dejaba paso a las personas que consumaban el robo.




Otra de las características de la organización criminal investigada es que los diferentes grupos se desplazaban casi siempre en transporte público. Entre semana iban en tren hasta las poblaciones del entorno del área metropolitana, especialmente a Terrassa y Sabadell, y el fin de semana en metro en los casos de robos en la ciudad de Barcelona.

El día 27 de febrero se llevó a cabo un dispositivo con el objetivo de desmantelar los cuatro grupos ubicados en el área metropolitana de Barcelona y en consecuencia se realizaron ocho entradas y registros, -seis en Barcelona, una en Hospitalet de Llobregat y otra en Sant Adrià del Besós-. La operación ha culminado con la detención de 17 personas de nacionalidad georgiana implicadas en 47 robos –11 en Barcelona, uno en Cornellà de Llobregat, dos en Badalona, 13 en Sabadell, 15 en Terrassa, uno en Vic y cuatro más en Madrid-. Además en una segunda fase se ha arrestado a un individuo de origen armenio, a quien el grupo vendía una parte muy importante de los objetos robados. Entre los objetos recuperados se encuentran diversas joyas, aparatos electrónicos de elevado valor, herramientas y material para forzar todo tipo de puertas, cámaras para detectar movimiento, diversos equipos electrónicos de seguimientos, un dron y productos químicos para la comprobación de la pureza de las joyas.

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