La renta disponible de los hogares de la ciudad de Madrid ha caído un 11,2 % desde 2008





Entre 2008 y 2014 la renta disponible de los hogares ha caído un 7,5 % en España y un 11,2 % en Madrid. Desde el inicio de la crisis económica los hogares sustentados por ocupados han descendido casi 10 puntos porcentuales, al tiempo que los mantenidos por parados han crecido 7,3 puntos. Son datos del estudio “La distribución funcional y personal de la renta en la ciudad de Madrid”, realizado por la subdirección de Análisis Socioeconómicos del Área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento.

Presentado el pasado lunes, 4 de julio, durante la apertura del curso “Desigualdad: la gran fractura”, organizado por la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo del Escorial y en el que participó el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato. “La distribución funcional y personal de la renta en la ciudad de Madrid” es un monográfico que forma parte del último Barómetro de Economía del Ayuntamiento. Está basado en la Encuesta de Condiciones de Vida 2015 que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y engloba todos los ficheros de microdatos de España, Comunidad de Madrid y la ciudad de Madrid desde 2004 (inicio de esta encuesta) hasta 2015, último año publicado.

Sin embargo, cuando se tratan los datos de ingresos, aunque la encuesta se haya hecho en 2015, corresponden al ejercicio anterior. Esto se debe a que, desde 2009, la información relativa a los ingresos se cruza con la de la Agencia Tributaria, que siempre va con un año de retraso respecto al de referencia del trabajo de campo de la encuesta.

Caída de la renta disponible
El impacto de la crisis tiene su primer y principal reflejo en los cambios en la situación respecto a la actividad. Los hogares sostenidos por ocupados han descendido casi 10 puntos porcentuales durante la crisis, al tiempo que los mantenidos por parados han aumentado 7,3, mientras que el resto de hogares (sostenidos por jubilados o por inactivos) están en niveles muy parecidos a los del inicio de la crisis).

La traslación directa de este descenso en los niveles de empleo se evidencia en la bajada del peso de los ingresos del trabajo por cuenta ajena y del trabajo por cuenta propia en los ingresos de los hogares, 5,2 % y 1,5 %, respectivamente. Por contra, ha aumentado el peso de las transferencias, pensiones y el subsidio de desempleo, con un fuerte crecimiento de este último durante la crisis.

En conjunto, la renta disponible de los hogares ha caído un 7,5 % en España y un 11,2 % en Madrid. La distancia con los países del entorno no ha hecho nada más que agrandarse, poniendo fin al proceso de convergencia con la media de la Unión Europea. Es más, de los cinco grandes países (por población de la Unión Europea), España es el único en el que ha disminuido la renta disponible durante la crisis.

Efectos de la crisis por colectivos
El estudio también revela que los efectos de la crisis son especialmente duros con las mujeres, colectivo cuya participación en el sostenimiento de los hogares aumenta hasta igualar el peso de los hombres. En cambio, la renta femenina disponible cae casi el doble de la de los hombres (-14,2 % para las mujeres, -7,9 % para los hombres). Los hogares monoparentales (formados mayoritariamente por mujeres) constituyen uno de los colectivos con más riesgo de pobreza y exclusión social.

Al Ayuntamiento también le preocupa el impacto de la crisis desde el punto de vista generacional, pues los hogares sustentados por personas entre 30 y 44 años han visto reducida su renta en un 18,7 %. El estudio va más allá y mira a los hogares sustentados por jóvenes menores de 30 años, donde el descenso llega al 45,9 %.

Por el contrario, los hogares mantenidos por mayores de 65 años son el único colectivo que logra mantener el nivel de renta, con un modesto crecimiento del 3 %. Es decir, son los mayores los únicos que, gracias a las pensiones, logran conservar su nivel de vida, mientras que los jóvenes y jóvenes maduros se están empobreciendo.

Las rentas menores, las más afectadas
A pesar de que los datos son matizables con la perspectiva de las tipologías de hogares y/o el nivel educativo, muestran una de las características más relevantes de los efectos de la crisis, como el hecho de que el mayor peso de la caída de rentas se produce en los grupos de rentas menores. En España las rentas más bajas han caído un 31,8 % y en Madrid un 46,7 %. Esta concentración tan abrumadora de los efectos de la crisis en los grupos más débiles es algo relativamente nuevo, pues aunque en crisis anteriores los colectivos más afectados eran los más débiles, la magnitud de los efectos negativos no era tan dispar.

La cuestión es cómo se ha llegado a la situación actual, que es fruto de un cúmulo de circunstancias. Por un lado, un sistema productivo con bases poco sólidas y dependiente excesivamente de las facilidades en el acceso al crédito, donde a pesar de que en los periodos de bonanza se ha creado empleo, éste no sido capaz de reducir la desigualdad. Por otro, los instrumentos redistributivos de las políticas gubernamentales a partir de mediados de los noventa –en su doble vertiente de políticas de gasto social y la política fiscal– se han ido reduciendo paulatinamente, lo que ha dejado fuera del sistema de previsión social cientos de miles de personas, con la excusa de que lo que necesita la economía es una reducción de la deuda pública.

Soluciones
Ante la urgencia de la actual situación, el Gobierno municipal ha optado por adoptar medidas inmediatas para combatir los efectos más dramáticos de la crisis, que pueden provocar daños irreversibles. Con carácter general, desde el punto de vista económico, la solución pasa por articular medidas en la siguiente dirección:

1.- Contribuir a la progresividad fiscal con las herramientas disponibles a nivel municipal. De igual forma, luchar contra el fraude y la elusión fiscal, pues sin los recursos necesarios no se puede desarrollar una política social que reduzca la desigualdad.

2.- Habilitar políticas que garanticen el acceso a un nivel de vida mínimo a quienes no lo tienen, dotando a todas las personas de un mínimo de dignidad como ciudadanos. Para ello el Ayuntamiento ha incrementado sensiblemente las partidas destinadas a tal efecto.

3.- Contribuir a la mejora de las condiciones laborales con la aplicación de cláusulas sociales en la contratación pública municipal.

Estudio de distribución personal de la renta

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